29 junio 2018

Cataratas en el perro

Cataratas: Todo lo que Ud. necesita saber

 
A continuación encontrará toda la información más importante que usted necesita saber si su perro tiene cataratas. Lo invitamos a leerla con atención ya que la misma se presenta como las preguntas más frecuentes que la gente se hace al respecto.

Usted está pasando por la experiencia de tener un animal que perdió la visión como consecuencia de las cataratas. Seguramente, esto le provoca una gran angustia y lo enfrenta con la necesidad de saber si es posible hacer algo por su perro. Tal vez usted haya pasado por la dolorosa situación de haber escuchado por parte del veterinario, de un amigo o un vecino frases como: "Las cataratas no se operan", o "No vale la pena operarlo", o "La cirugía no tiene buenos resultados", poniendo un final conformista a la posibilidad de que este importante integrante de su familia pueda recuperar la visión. O tal vez usted ya tiene el convencimiento que deberá afrontar una resolución quirúrgica del problema, pero aún desea conocer más acerca de todo lo que rodea a este importante paso. La cirugía de las cataratas es uno de los aspectos que más ha evolucionado dentro de la Oftalmología Veterinaria en los últimos años, y tal vez sea por la velocidad de esta evolución, que la información que en general posee la gente, y por qué no, también muchos veterinarios, no es la más actualizada. Por esto, usted podrá encontrar en estas páginas información completa y sencilla para que pueda conocer un poco más sobre el tema, y entender de una manera práctica, qué le pasa a su perro y qué deberán enfrentar él, usted y su familia ante la decisión de una cirugía. Le recomendamos que las lea con detalle.

¿Qué son las cataratas?

Básicamente se las define como opacidades que se producen en el interior del ojo, en una estructura llamada cristalino; y para que esto sea fácilmente comprendido podemos decir que el cristalino es una estructura óptica transparente (como una lupa) que está ubicada dentro del ojo, por detrás de la pupila, y a la que podemos comparar con un huevo ya que está conformada por una "cáscara", una porción central más consistente llamada núcleo, homóloga a la yema, y una substancia de aspecto gelatinoso que rodea al núcleo llamada corteza, y que en nuestra comparación semejaría a la clara. Cuando un huevo se cocina, la clara cambia su aspecto transparente y se convierte en una substancia opaca y de color blanco. En muchos casos al cristalino le sucede algo parecido y deja de ser transparente adoptando una coloración blanquecina o azulada denominada catarata. Esta opacidad provocará en forma paulatina la pérdida de la visón. Generalmente se tiene la idea de que las cataratas son un problema de animales viejos; sin embargo esto no es totalmente cierto dado que existen cataratas congénitas y cataratas juveniles. Estas últimas son las más comunes, vale decir que es más frecuente ver perros de 5, 6 ó 7 años con cataratas y no de 12 ó 13. Asimismo, algunas razas las presentan más que otras por ejemplo :  
Cocker Spaniel, Caniche, Siberian Husky, Schnauzer, Bichon Frise, Fox Terrier, Golden Retriever, Labrador, Old English Sheepdog, Pequinés, Shih Tzu y Lhasa Apso, y en muchos de estos casos el problema es hereditario.



¿Qué puede hacerse con un perro que tiene cataratas?

No está demostrado que algún tratamiento en base a colirios pueda ser efectivo, por lo tanto la cirugía se convierte en el tratamiento de elección. La cirugía de cataratas es una microcirugía, es decir que debe realizarse con instrumental adecuado y es absolutamente necesario el uso de un microscopio quirúrgico y entrenamiento especializado. Estas técnicas han tenido gran desarrollo en nuestro medio en los últimos años, y por eso es factible conseguir buenos resultados a través de cirujanos entrenados. Sencillamente, y siguiendo con la comparación con un huevo, la cirugía consiste en "abrir la cáscara y extraer la clara y la yema" devolviendo al ojo la transparencia perdida. Obviamente, esto que parece tan sencillo en el papel, no lo es en la práctica y la posibilidad de tratamiento esta rodeada de una cantidad de aspectos quirúrgicos y afectivos que trataremos de explicar a continuación.


20 junio 2018

Los perros en la antigua Roma



Mosaico con la leyenda CAVE CANEM (Cuidado con el perro)


En la antigua Roma eran aficionados a la caza e igual que los griegos usaban perros para que los ayudaran en esa labor. Además los usaban para el pastoreo, pero hasta el siglo I no se diferenciaban razas.  

Varron (Marcus Terentius Varro) comenta en De rerum rusticarum, que había que educar de manera distinta a los perros destinados a la caza, que a los perros que iban a ser usados como perros pastores, pues un perro educado como cazador podría herir al ganado o bien desatender sus labores para salir detrás de alguna liebre u otra presa que se cruzara.
 

A partir del siglo primero de nuestra era se puso de moda entre las clases más pudientes la tenencia de perros guardianes. Las clases más humildes, puesto que no podían permitirse adquirir estos guardianes, tenían gansos para que los alertaran de los peligros. Cuenta una leyenda que cuando los galos quisieron tomar Roma en el siglo IV a.C. los perros no alertaron a los habitantes, pero sí lo hicieron los gansos.

Los "perros de familia" tenían un antepasado común con los molosos mesopotámicos, eran robustos, grandes, con orejas cortas y erguidas, patas felinas y unos fuertes colmillos. Hay múltiples representaciones de estos perros acompañados de la frase Cave Canem (cuidado con el perro) en mosaicos . A estos perros no se los trataba precisamente bien, aunque se los cuidaba y alimentaba, pasaban su vida atados a cortas cadenas para potenciar su agresividad.


Los perros también fueron empleados con fines religiosos. Un ejemplo era en las Lupercalias (o Lupercales), su nombre deriva de lupus (lobo) e hircus (macho cabrío), los sacerdotes sacrificaban un Skylax  (cachorro de perro) y un macho cabrío. Luego tocaban en la frente con un cuchillo manchado con la sangre del sacrificio, a todos los que buscaban la purificación. Por ello llamaron a este rito Perískylacismo o purificación por medio del perro.


También eran utilizados en la guerra (Polieno los llamaba perros soldados) y en los espectáculos de gladiadores (Canis Pugnancis). En la guerra usaban a los perros para atacar, defender y además como mensajeros. Los perros de ataque iban con collares que llevaban pinchos y era el mismo que usaban en los espectáculos circenses. Quizás los descendientes más directos de estos perros son el Mastín Napolitano, el Cane Corso y los perros de presa españoles, como el Presa Canario.

Los "perros mensajeros" tenían un destino trágico ya que les hacían ingerir un tubo de cobre que en su interior escondía un mensaje, cuando el can llegaba a su destino lo destripaban para recuperar el mensaje.

En la conquista de las Galias por Julio César (siglo I a.C.), sus legiones fueron acompañadas por el que se solía emplear en los circos romanos; se trataba del moloso “Canis Pugnacis” un perro de combate dotado de una impresionante musculatura y una férrea mandíbula de acero que una vez cerrada no desprendía la presa.  Este imponente animal era también fiel compañero de los gladiadores.






Mosaico en una casa en Pompeya

Las legiones también iban acompañadas de gatos en sus largas travesías entre contienda y contienda, con la finalidad de evitar las plagas de ratas y ratones en los campamentos. Además los gatos eran símbolo de victoria.



13 junio 2018

Displasia de cadera


La Displasia de Cadera (DC) de los caninos es una alteración de la conformación normal de la articulación. (Foto 1 y 2) Si bien la afección es altamente heredable, no es congénita o sea, al nacimiento no está presente. Este último motivo es el que dificulta enormemente su erradicación ya que el criador no puede descartar un animal que será displásico al nacer y solo puede ser diagnosticada fehacientemente a partir de los 3 a 4 meses de edad, momento en el cual el cachorro esta en manos de sus nuevos dueños.

Foto 1: Cadera normal



Foto 2: Cadera con displasia
Foto 3: Cadera con artrosis severa por DC










¿Cualquier perro puede verse afectado? 

Si bien la DC puede afectar a cualquier perro, de cualquier tamaño, inclusive a animales mestizos, aparece más comúnmente en razas de perros grandes y gigantes, y es precisamente en estos donde la herencia juega un rol importante.

¿Cuáles son la razas más afectadas?  


El Ovejero Alemán, el Rottweiler y el Labrador Retriever son las razas que mayor comúnmente son llevadas al veterinario por problemas de cadera. En alrededor de un 20% de los ejemplares la DC esta presente. Sin embargo, la mayor incidencia está presente en el San Bernardo donde casi el 50% de los ejemplares están afectados. Otras razas con alta incidencia son: el Mastín Napolitano, Golden Retriever, Kuvasz, Pastores Ingleses y Pastor de Berna. Menos frecuentemente el Gran Danés, Collies, Boxer, Setter Irlandés, Bretón, Cocker Spaniel, Ovejero Belga y Dálmatas. Es rara en el Doberman, Samoyedo y Siberiano y prácticamente nula en Galgos. 

¿Cómo nos damos cuenta que nuestro animal sufre DC? 


La enfermedad siempre se desarrolla durante el crecimiento del animal pero los signos clínicos pueden aparecer en esta etapa o cuando son adultos.
Todos los síntomas derivan del dolor y la inestabilidad que se produce en las caderas afectadas. Los cachorros suelen jugar poco, o juegan pero enseguida se echan. Corren con las patas juntas simulando a un conejo. Les cuesta levantarse, principalmente luego de un largo reposo. En animales severamente afectados puede verse desde atrás que sus patas están demasiado juntas y tienen poco desarrollo muscular. Hay animales que caminan encorvados ya que desplazan el peso del cuerpo hacia las patas delanteras. En algunas oportunidades renguean de una pata, generalmente la más afectada, aunque casi siempre la enfermedad afecta a las dos caderas.
En los adultos los síntomas son similares y suelen aparecer luego de los 3 años de edad.


¿Qué debemos hacer si sospechamos que nuestro perro está enfermo?

Obviamente debemos concurrir a nuestro Médico Veterinario de confianza para que lo revise y luego confirmarlo con una placa radiográfica. Esta última sirve también para evaluar el grado de afección de las caderas (Grados de Displasia), generalmente en animales jóvenes, pero en los adultos es probable que por el avance de la enfermedad aparezca lo que se llama artrosis de cadera.(Foto 3)

¿Existe algún tipo de tratamiento?

La DC es una enfermedad que, de no tratarse, avanza indefectiblemente hacia una artrosis severa, que junto a una afección secundaria de la columna vertebral puede terminar postrando al animal.
 

Existen dos tipos generales de tratamientos: el médico y el quirúrgico.
 

El tratamiento médico consiste fundamentalmente en el uso de analgésicos para calmar el dolor y medicamentos que mejoran el funcionamiento articular y son llamados condroprotectores, los cuales si bien no frenan la enfermedad, enlentecen su evolución. El tratamiento médico puede ser aplicado tanto en cachorros como en individuos adultos, teniendo que mantenerlo en mayor o menor medida a lo largo de toda la vida. Es de elección en animales que no pueden ser operados.

El tratamiento quirúrgico hoy por hoy, es indiscutiblemente la mejor alternativa, ya que tienden a cortar definitivamente el problema, evitando la medicación de por vida y produciendo una mejor calidad de recuperación para el animal. Existen cirugías, como la Triple Osteotomía de la Pelvis que se pueden hacer ya desde los 4 meses y que buscan salvar la cadera, evitando que la enfermedad progrese. Por otro lado hay cirugías para displasias severas o pacientes adultos como ser el reemplazo de la cadera enferma con una prótesis total lo que lleva a una cadera totalmente indolora y permite un funcionamiento a pleno, como el de una cadera normal. 

Fuente: dequivet.com.ar/ M.V. Andrés Alvarez
Miembro Iniciador de la Especialidad en Cirugía de Pequeños Animales. U.B.A.
Cirujano Jefe del Hospital Escuela de Pequeños Animales. U.B.A.

Director de la Clínica de Derivaciones Quirúrgicas De.Qui.Vet

Ver también : Displasia de Cadera 

01 junio 2018

Los perros en la antigua Roma



Mosaico con la leyenda CAVE CANEM (Cuidado con el perro)


En la antigua Roma eran aficionados a la caza e igual que los griegos usaban perros para que los ayudaran en esa labor. Además los usaban para el pastoreo, pero hasta el siglo I no se diferenciaban razas.  

Varron (Marcus Terentius Varro) comenta en De rerum rusticarum, que había que educar de manera distinta a los perros destinados a la caza, que a los perros que iban a ser usados como perros pastores, pues un perro educado como cazador podría herir al ganado o bien desatender sus labores para salir detrás de alguna liebre u otra presa que se cruzara.
 

A partir del siglo primero de nuestra era se puso de moda entre las clases más pudientes la tenencia de perros guardianes. Las clases más humildes, puesto que no podían permitirse adquirir estos guardianes, tenían gansos para que los alertaran de los peligros. Cuenta una leyenda que cuando los galos quisieron tomar Roma en el siglo IV a.C. los perros no alertaron a los habitantes, pero sí lo hicieron los gansos.

Los "perros de familia" tenían un antepasado común con los molosos mesopotámicos, eran robustos, grandes, con orejas cortas y erguidas, patas felinas y unos fuertes colmillos. Hay múltiples representaciones de estos perros acompañados de la frase Cave Canem (cuidado con el perro) en mosaicos . A estos perros no se los trataba precisamente bien, aunque se los cuidaba y alimentaba, pasaban su vida atados a cortas cadenas para potenciar su agresividad.



Los perros también fueron empleados con fines religiosos. Un ejemplo era en las Lupercalias (o Lupercales), su nombre deriva de lupus (lobo) e hircus (macho cabrío), los sacerdotes sacrificaban un Skylax  (cachorro de perro) y un macho cabrío. Luego tocaban en la frente con un cuchillo manchado con la sangre del sacrificio, a todos los que buscaban la purificación. Por ello llamaron a este rito Perískylacismo o purificación por medio del perro.


También eran utilizados en la guerra (Polieno los llamaba perros soldados) y en los espectáculos de gladiadores (Canis Pugnancis). En la guerra usaban a los perros para atacar, defender y además como mensajeros. Los perros de ataque iban con collares que llevaban pinchos y era el mismo que usaban en los espectáculos circenses. Quizás los descendientes más directos de estos perros son el Mastín Napolitano, el Cane Corso y los perros de presa españoles, como el Presa Canario.

Los "perros mensajeros" tenían un destino trágico ya que les hacían ingerir un tubo de cobre que en su interior escondía un mensaje, cuando el can llegaba a su destino lo destripaban para recuperar el mensaje.

En la conquista de las Galias por Julio César (siglo I a.C.), sus legiones fueron acompañadas por el que se solía emplear en los circos romanos; se trataba del moloso “Canis Pugnacis” un perro de combate dotado de una impresionante musculatura y una férrea mandíbula de acero que una vez cerrada no desprendía la presa.  Este imponente animal era también fiel compañero de los gladiadores.






Mosaico en una casa en Pompeya

Las legiones también iban acompañadas de gatos en sus largas travesías entre contienda y contienda, con la finalidad de evitar las plagas de ratas y ratones en los campamentos. Además los gatos eran símbolo de victoria.