18 mayo 2018

Insuficiencia cardiaca en perros y gatos


Con el pasar de los años, tanto los perros como los gatos van sufriendo deterioro de los distintos órganos del cuerpo, entre ellos el corazón. En el caso de los gatos, la patología más común cardíaca es la cardiomiopatía hipertrófica.  


Insuficiencia cardíaca 

En esta enfermedad lo que ocurre es que las paredes de los ventrículos aumentan su grosor, se vuelven más “duras” y rígidas, ocupan más espacio en la luz del corazón y cuesta más que la sangre sea bombeada a todo el organismo. 

Como consecuencia de esto se produce un enlentecimiento de la circulación llevando a la formación de trombos, que cuando se liberan a circulación, forman émbolos y que generalmente obstruye las arterias ilíacas trayendo consigo la sintomatología típica de parálisis de tren posterior, extremidades posteriores frías, dolor, ausencia de circulación en dichos miembros. 

En estos casos estamos en presencia de un tromboembolismo ilíaco, patología difícil de tratar y de curar. En el caso de los perros suele ocurrir la cardiomiopatia dilatada. En este caso las paredes de los ventrículos se vuelven más delgadas y por falta de “fuerza” al contraerse, la sangre no es bombeada correctamente a los distintos órganos trayendo distintos tipos de consecuencias.

Tanto en perros como en gatos, puede presentarse lo que se conoce como enfermedad valvular. Para entender mejor podemos decir que el corazón es como una “gran caja” dividida en cuatro y que hay  “puertas y paredes”  que permiten que la sangre circule en un determinado sentido. Cuando hay una enfermedad valvular ya sea por causa de una fibrosis, estenosis, dilatación, estas “puertas” comienzan a funcionar mal y se produce una mala apertura/cierre de la misma (válvula) y como consecuencia hay un cambio de tipo de flujo circulatorio, pasa de un flujo laminar (suave, parejo, uniforme, silencioso) a un flujo turbulento (brusco, desparejo, con sonido), el cual se puede definir como soplo a la auscultación. 

Si el problema es del lado derecho (válvula auriculoventricular derecha) se produce un reflujo sanguíneo hacia la vena cava caudal generando síntomas como ser: edema de miembros posteriores, ascites (líquido libre en abdomen), problemas hepáticos por la mala circulación portal, etc. Si el problema es del lado izquierdo (válvula auriculoventricular izquierda) el reflujo sanguíneo es hacia la vena pulmonar trayendo sintomatología de tipo respiratorio, y en el peor de los casos edema de pulmón. Puede pasar que la insuficiencia sea derecha e izquierda y ahí hablamos de una insuficiencia cardiaca global. 

¿Cómo nos damos cuenta que estamos en presencia de una insuficiencia cardíaca en las mascotas?


Algunos de los síntomas que podemos ver son: 
-Intolerancia al ejercicio.
-Tos (por elevación de la tráquea a expensas del agrandamiento cardíaco)
-Cianosis (coloración azulada de las mucosas por falta de oxígeno)
-Edema de miembros 
-Ascites (por lo general se nota un abdomen globoso y con sucución positiva)
-Falta de aire, agitación, posición ortopneica (posición que adopta el animal para ayudar a la entrada de aire, cuello estirado, patas separadas, jadeo, facie ansiosa)

También considerar que hay razas predispuestas a patologías cardíacas (boxer, bretón, schnauzer, etc)

¿Qué hacer frente a un caso de enfermedad cardíaca? 

A) Acudir al veterinario para una adecuada revisación.
B) Realizar estudios complementarios (electrocardiograma, ecografía abdominal y de corazón, RX tórax, análisis de sangre)
C) Cambio de dieta a una baja en sales (bajo sodio)
D) No exigir al animal frente a la necesidad de descanso o reposo.
E) Respetar posología de los tratamientos indicados por el profesional de la salud.
F) Tener en cuenta que las altas temperaturas suelen no ayudar al organismo a mantener el equilibrio y tienden a descompensarse.

La mayoría de las patologías cardíacas en perros y gatos hoy en día tienen tratamiento posible, siempre y cuando sean detectadas tempranamente y controladas correspondientemente. Hacer chequeos rutinarios aunque el animal no presente signos de descompensación, y siempre ante cualquier episodio de emergencia mantener la calma y concurrir al veterinario. 

Fuente: Foyel (c/ colaboración de Ana Paula Iapichino)

02 mayo 2018

La vista del perro


¿Ve mi perro lo mismo que yo?



El perro no ve en blanco y negro, como se piensa en ocasiones, pero sí percibe menos colores que las personas.

Los perros tienen una visión distinta a los humanos, más especializada y adaptada a la escasa luminosidad. Sin embargo, los canes tienen menos agudeza visual y perciben menos colores que nosotros. La visión del animal es apropiada para el entorno y necesidades de supervivencia de su especie, es la mirada propia de un depredador especializado en la captura de presas. En este artículo se explica cómo tiene más capacidad para captar el movimiento en la oscuridad, de qué modo ve los colores y los síntomas para reconocer si tiene fotofobia.

La visión del perro es más aguda en la oscuridad 

Los cánidos, entre los que se encuentran los perros y los lobos, tienen mejorr capacidad que las personas para ver en la oscuridad. Esta visión crepuscular les permite cazar con más eficacia por la noche. De esta manera localizan a sus presas con facilidad y también a sus enemigos, lo que les garantiza una huida más rápida.

  
Los perros son capaces de ver cinco veces más que las personas en la oscuridad.

Los canes han heredado del lobo, su antepasado, las características propias de un depredador crepuscular. De hecho el perro es capaz de ver cinco veces más que nosotros en la oscuridad.
Los gatos tienen incluso mejor visión nocturna que los perros. Los felinos resultan cazadores muy eficaces en la oscuridad. Según Manuel Villagrasa, veterinario y oftalmólogo, "la capacidad visual de los gatos en la oscuridad está más desarrollada porque son cazadores solitarios" y necesitan ser muy eficaces para conseguir alimento."

Los colores que ve el can 

Los perros tienen un abanico cromático más reducido que las personas. La visión de los colores es menos importante para que un perro sobreviva en su entorno.

Las personas tienen en los ojos tres tipos de receptores para el color, cada uno especializado en la captación de los tres colores fundamentales o primarios (rojo, amarillo y azul). Su combinación permite la construcción de la escala cromática completa.  


Los perros no ven solo en blanco y negro, pero distinguen menos colores que las personas


Los cánidos, sin embargo, tienen una visión dicromática, que construyen con dos únicos colores. El ojo del perro solo tiene dos tipos de receptores visuales, por lo que no es capaz de recrear la gama completa de tonalidades que tiene el ser humano. Pueden distinguir azules de rojos o azules de verdes. Pero tienen dificultades para captar la diferencia entre verdes y rojos. De forma que una persona percibe el césped de color verde, pero su perro lo ve en tonalidad amarilla.


Un cazador tridimensional

Una de las características más importantes para un depredador como el perro es su visión tridimensional. De esta manera puede calcular mejor la distancia con un objeto determinado, como una presa, y resulta más eficaz y rápido al cazar.
La visión en profundidad se logra por la posición frontal de los ojos, característica de los canes, pero también de las personas. Esto permite una superposición de sus respectivos campos visuales. Según explica Villagrasa, "el cerebro del perro obtiene una visión del objeto desde dos perspectivas diferentes, lo que le permite calcular las distancias con mayor exactitud". 

La visión del perro, la fotofobia y la luz

Los ojos son herramientas imprescindibles para que el perro se desenvuelva sin problemas en su entorno. Por ello es importante cuidar su salud ocular.
Los perros padecen enfermedades oftalmológicas similares a las de las personas. Incluida la fotofobia. Esta afección consiste en la hipersensibilidad frente a la luz. Cuando al perro le molesta la luminosidad, mantiene cerrados los ojos mucho tiempo y le lagrimean.
Frente a estos síntomas, hay que acudir al veterinario, quien determinará la causa de esta afección y aplicará un tratamiento.
La fotofobia puede estar provocada por bacterias, un golpe en el ojo u otra enfermedad oculta que afecte a la visión. La revisión periódica de los ojos del perro es esencial para detectar y tratar a tiempo posibles afecciones que puedan afectar a su agudeza visual.


Fuente: Eroski Consumer/ Carolina Pinedo

01 mayo 2018

¿Por qué los perros de razas grandes tienen una menor esperanza de vida?


Los cachorros de razas grandes tienen una capacidad glucolítica mayor que los de razas más pequeñas. 

Un grupo de investigadores estudió el mecanismo que puede permitir que las razas pequeñas envejezcan más lentamente en comparación con las razas grandes en el contexto del metabolismo celular y el estrés oxidativo. Entre las especies, los animales más grandes tienden a vivir más tiempo que los más pequeños, sin embargo, lo contrario parece ser cierto para los perros: los perros más pequeños tienden a vivir significativamente más tiempo que los perros más grandes en todas las razas. 

Los datos de mortalidad se han utilizado para afirmar que las razas más grandes “mueren jóvenes”, un enfoque propenso a una serie de sesgos inevitables; otros han utilizado modelos matemáticos de la relación entre masa al nacimiento y la masa adulta para obtener conclusiones similares, destacando que las razas más grandes pueden tener una acumulación de daño celular más rápida que les lleva a reducir de forma significativa su esperanza de vida en comparación con las razas más pequeñas. Los datos empíricos que demuestran un mecanismo fisiológico que subyace a estas diferencias aún no se han dilucidado. 

En este estudio (*), se cultivaron células de fibroblastos primarios aisladas de tejidos médicamente descartados pertenecientes a perros sénior eutanasiados y a cachorros de razas grandes y pequeñas. Se comparó el consumo de oxígeno celular, la glucólisis y el estrés oxidativo en esos cuatro grupos para describir un posible mecanismo fisiológico que explicara la disparidad de las tasas de envejecimiento en perros. 

Al parecer, esta es la primera vez que se recopilan datos empíricos para respaldar que la acumulación de daño oxidativo y las diferencias en el metabolismo celular en perros más grandes pueden ser los culpables de su menor esperanza de vida. Para realizar el estudio se cultivaron fibroblastos dérmicos de perros de razas pequeñas y grandes. Se midió el consumo de oxígeno basal (OCR), la fuga de protones y la glucólisis utilizando un analizador de flujo de oxígeno. Además, se midieron las tasas de producción de especies reactivas (RS), contenido de glutatión reducido (GSH), contenido mitocondrial, daño por peroxidación lipídica (LPO) y daño por ADN (8-OHdg). 

Los resultados sugieren que a medida que los perros de ambas tallas envejecen, la fuga de protones es significativamente mayor en perros sénior, independientemente del tamaño. Se encontró que todos los aspectos de la glucólisis fueron significativamente más altos en las razas más grandes en comparación con las razas más pequeñas. 

Se encontraron diferencias significativas entre las clases de edad en la concentración de GSH, y una correlación negativa entre el daño del ADN en cachorros y la esperanza de vida media de la raza. Curiosamente, la producción de RS no mostró diferencias en el tamaño y la edad. Por lo tanto, los perros de raza grande pueden tener tasas glucolíticas más altas y daño en el ADN, lo que sugiere un mecanismo potencial para explicar su menor esperanza de vida en comparación con los perros de razas pequeñas.

(*) Jimenez AG1, Winward J1, Beattie U1, Cipolli W2. Cellular metabolism and oxidative stress as a possible determinant for longevity in small breed and large breed dogs. 

Artículo original : PLoS One. 2018 Apr 25;13(4):e0195832. doi: 10.1371/journal.pone.0195832. eCollection 2018.



Fuente: ARGOS Portal Veterinaria