30 marzo 2018

Se mudan a una casa nueva y encuentran un perro encadenado en el sótano

Saint Louis, Miss. EE.UU.
A principios de este mes, el personal de Stray Rescue of St. Louis recibió una llamada que rompió sus corazones. Era de un hombre que se estaba mudando a un nuevo hogar. "Acabo de comprar una casa y hay un Pitbull encadenado en el sótano", dijo. "No estoy seguro de cuánto tiempo ha pasado allí". 

Los rescatistas corrieron a la casa, donde les dijeron que un ocupante ilegal se había estado quedando un tiempo antes, dejando atrás basura, escombros ... y una vida preciosa. Sola, encerrada en la oscuridad y el frío. Afortunadamente, la pobre cachorra fue encontrada a tiempo para ser salvada.


"Cuando abrimos la puerta del sótano y alumbramos con la linterna, vimos cómo movía la cola", le dijo Natalie Thomson, directora de comunicaciones del grupo, a The Dodo. "Casi se estaba ahogando porque estaba emocionada de vernos. Cuando la liberamos, no podía dejar de brincar y abrazar"



Nadie sabe quién es el que dejó al perro o por qué, pero estaba claro que no habría sobrevivido mucho más."No había recipientes de comida o agua que pudiéramos ver", dijo Thomson. "No estaba esterilizada y no tenía microchip". Pero al menos ahora estaba a salvo, y lo sabía. "¡Debido a su emoción, la llamamos Jumping Bean!" (Frijol saltarín). 



Aquí hay un video del momento en que Jumping Bean fue rescatada, y un vistazo a la vida más feliz que ahora la espera. "Su personalidad es completamente adorable", dijo Thomson. "Ama a todos los que va conociendo y demanda atención. Se asegura de que no la ignoren. Es una cachorra enérgica y muy afectuosa, ahora está feliz todo el tiempo".

Video:


Fuente: The Dodo / Stephen Messenger

29 marzo 2018

Corte de orejas y cola


El corte de orejas (otectomía) y el corte de cola (caudectomía) en los perros, han tenido aceptación y prohibiciones a través del tiempo, dependiendo de las legislaciones de cada país.

Por ejemplo en Brasil están prohibidas las amputaciones en perros con fines estéticos desde junio de 2013.

Por cierto, en los estándares de razas que regula la F.C.I. (Federación Cinológica Internacional), el Boxer —desde 2008; o el Rottweiler —desde 2000, entre otros, figuran con sus colas enteras. 




A continuación un archivo PDF con un tratado sobre el tema realizado por profesionales españoles:  (click)

27 marzo 2018

El tigre de Tasmania, el marsupial que se convirtió en perro


Esta extinta especie nacía como cualquier otro marsupial pero al salir de la bolsa materna se desarrollaba como un perro salvaje.


(Smithsonian archives)

El extinto tigre de Tasmania abandonaba en la bolsa de su madre su apariencia de marsupial, el linaje al que pertenecía, para adquirir la de un perro, según un estudio publicado este miércoles en la revista británica Royal Society Open Science.

“El tigre de Tasmania empezaba su viaje en la vida como cualquier otro marsupial, con antebrazos fuertes para poder escalar a la bolsa de su madre”, explica Christy Hipsley, coautora del estudio, en un comunicado de Museums Victoria, organización que gestiona varios museos en el sur de Australia. “Pero cuando salía, 12 semanas después, de este espacio protegido para hacer su vida, parecía más un perro o un lobo, con miembros posteriores más largos que los anteriores”, añade. 

El tigre de Tasmania, también conocido como tilacino, era nativo de Australia, donde llegó a estar muy extendido. Era un marsupial, por lo que las crías nacían con un desarrollo incompleto que terminaban en la bolsa de su madre. Se cree que se extinguió en 1936, con la muerte del último ejemplar conocido. A falta de animales vivos, los investigadores de Museums Victoria y de la Universidad de Melbourne escanearon y crearon modelos digitales en 3D de los 13 especímenes conocidos de tigre de Tasmania dispersado por colecciones en todo el mundo.



Estos ejemplares permitieron a los expertos reconstituir las diferentes etapas de su crecimiento posnatal. Esta metamorfosis precoz representa uno de los mejores ejemplos de “evolución convergente”, el fenómeno que hace que animales genéticamente muy diferentes acaben pareciéndose al adaptarse al mismo entorno. En el caso del tigre de Tasmania y del dingo (un perro salvaje australiano), que compartieron por última vez ancestros hace unos 160 millones de años, su cabeza y su cuerpo se habrían desarrollado de forma similar debido a técnicas de cacería y dietas de carne comunes.


Video:


Fuente: TEC review

26 marzo 2018

Enfermedades causadas por garrapatas

Las garrapatas se clasifican por su condición de artrópodos hematófagos (que se alimentan de sangre) constituyen una amenaza para la vida de los animales y de los humanos (zoonosis)



De hecho, son transmisores de las enfermedades más importantes para los animales. Debido a su alimentación, las garrapatas pueden provocar en nuestra mascota debilidad, adelgazamiento progresivo, anemia (por la gran pérdida de sangre), baja de sus propias defensas e incluso la muerte por alguna otra enfermedad a la que queda expuesto sin defensas o por la propia enfermedad transmitida por la picadura. Ésta causa daños directos, primero el daño mecánico causado por la picadura del parásito, sumado a los efectos de las sustancias irritantes de su saliva, provoca lesiones inflamatorias e infecciosas de la piel que se manifiestan con molestias, rascados e intranquilidad.
 

Además de estos problemas, las garrapatas tienen un riesgo añadido por su potencial de transmisión de distintas enfermedades infecciosas. Por todo esto podemos decir que las garrapatas provocan daños directos e indirectos a nuestras mascotas. Las enfermedades transmitidas por garrapatas son actualmente más frecuentes que en pasadas décadas debido al cambio climático, adaptación de las propias garrapatas y al continuo crecimiento del número de mascotas con las que convivimos y algunas veces por descuido al no prevenir su diseminación. También a que continuamente se descubren nuevas especies de organismos transmitidos por garrapatas. La profilaxis y tratamiento de dichas enfermedades es un problema importante al que se enfrenta la medicina veterinaria contemporánea. En la actualidad hay muy pocas vacunas anti-garrapata para los animales, por lo que  resulta  necesario desarrollar nuevas vacunas y métodos eficaces, a ser posible de amplio espectro, para controlar sus poblaciones y evitar problemas de salud animal y humana. 

Evitar las picaduras de garrapata hoy por hoy sigue siendo uno de los  mejores  controles de estas enfermedades.

En los  animales los daños directos pueden ser muy aparatosos y llamativos. Lo más frecuente es el daño causado por los apéndices bucales de las garrapatas y por la reacción inflamatoria local que se produce en respuesta a la picadura; la pérdida de sangre, que puede provocar anemias en animales con infestaciones intensas; las parálisis provocadas por las toxinas salivales de algunas especies de garrapatas, como por ejemplo la neurotoxina denominada holocyclotoxina (una sola hembra de esta especie puede provocar la parálisis y la muerte de un animal) y las toxicosis, como por ejemplo la conocida como sweating sickness o enfermedad de los sudores, producida por las toxinas salivales de la especie africana Hyalomma truncatum; en rumiantes esta enfermedad cursa con lesiones cutáneas eccematosas e hipersecreción de exudados y provoca mortalidades superiores al 75% en los animales jóvenes. 

La garrapata Ornithodoros erraticus puede matar un cerdo literalmente a picotazos si la infestación es lo suficientemente intensa (2 picaduras por cm2 de piel.) A los daños anteriores hay que sumar también la inmunosupresión producida por los inmunosupresores salivales de las garrapatas, que favorecen la transmisión de patógenos y, previsiblemente, la infección secundaria de la propia lesión de alimentación, especialmente durante las infestaciones masivas.Todos estos daños directos se traducen en efectos negativos. Se ha demostrado que cada hembra alimentada es responsable de pérdidas de entre 0.2 a 0.5 ml de sangre. 

Las garrapatas pueden transmitir enfermedades graves, ya que en su interior sobreviven y se multiplican ciertos tipos de gérmenes. Lo malo es que cuando una garrapata chupa la sangre de tu perro, también abre un camino de entrada para estos gérmenes que pueden infectar al perro. Las enfermedades más importantes transmitidas por las garrapatas son:

PIROPLASMOSIS O BABESIOSIS
La babesiosis es producida por Babesia canis que es transmitida en Europa por Rhipicephalus sanguineus, Dermacentor reticulatus e Ixodes canisuga. Se transmite aproximadamente a partir de la segunda horas después de que la garrapata se haya fijado en el perro. Esta enfermedad ataca especialmente a los cachorros, a los animales enfermos o convalecientes y aparece principalmente en los meses cálidos de primavera y verano, aunque también se dan casos en otoño e invierno en zonas de temperaturas medias o altas.
Cuando la garrapata infectada por Babesia pica, inocula las formas infectantes llamadas merozoitos, que penetran en las células sanguíneas comenzando su ciclo de divisiones.
La babesiosis puede presentarse de forma aguda o crónica:
–Forma aguda: entre 10 y 21  días de la entrada del agente patógeno; el perro presenta fiebre (de hasta 41 grados), falta de apetito, diarreas, vómitos, problemas respiratorios y apatía.
–Forma crónica: fiebre intermitente, marcada pérdida de peso, alteraciones hepáticas (ictericia), alteraciones de bazo, incluso la muerte por “shock”. Los síntomas generales son: fiebre, mucosas pálidas, apatía, anorexia, anemia, sangrado por la nariz, sangre en la orina (orina  color coca-cola), jadeo, diarreas y pérdida de visión. El pronóstico de la piroplasmosis, o babesiosis es grave. Hay que tratar a tiempo al perro porque, de no ser así, puede llegar a morir por fallo hepático y renal.

EHRLICHIOSIS:
Esta enfermedad es producida por ricketsias (Ehrlichia canis, E. Chaffeensis, E. Ewingii, E.equi, E.platys) que transmite la garrapata Rhipicephalus sanguineus. La garrapata parasitada por la ricketsia pica a un perro… una vez que la ricketsia está en el interior del animal se disemina a través de la sangre y del sistema linfático hasta alcanzar vísceras tan importantes como el hígado, bazo y ganglios linfáticos. Tras esta diseminación a tan importantes órganos, puede dirigirse a las meninges.Tras un período de entre 6 y 14 semanas (con posible ausencia de síntomas) el animal puede presentar anemia, disminuciónn de glóbulos rojos, disminución del número de glóbulos blancos y disminución del número de plaquetas. En la fase aguda de la enfermedad el animal presenta depresión, anorexia, fiebre, pérdida de peso, secreciones oculares y nasales, disnea (dificultad respiratoria), aumento del tamaño ganglionar, edemas en extremidades y escroto.

Si la patología se hace crónica, los síntomas principales son: alteraciones hematológicas, hemorragias pulmonares asociadas o no a trombo embolismo, anemia, pérdida severa de peso, debilidad, uveítis, hemorragias en la retina, signos neurológicos, epistaxis (sangrado nasal), fiebre muy alta, aumento de los ganglios, problemas respiratorios, anemia, signos neurológicos, ceguera, edema y vómitos en su fase aguda. Es decir que se puede complicar mucho. Si se producen síntomas nerviosos por la diseminación del agente patógeno a las meninges, se podrán observar deficiencias neurológicas (hiperestesia, déficits en los nervios craneales) y meningitis. Estos síntomas pueden desaparecer en una a dos semanas si se aplica el tratamiento oportuno. El tratamiento es a base de antibióticos, durante un período de entre dos y cuatro semanas. El pronóstico de curación de esta enfermedad tiene directa relación con el estado de salud y la edad del animal.

Una sola garrapata puede poner más de 2000 huevos


ENFERMEDAD DE LYME O BORRELIOSIS:
Esta enfermedad es una zoonosis, causada por Borrelia burgdorferi y transmitida en Europa por la garrapata Ixodes ricinus. Para que nos entendamos mejor, contagiosa para los humanos. Pero la enfermedad de Lyme no se puede transmitir directamente de tu perro a ti, solo te puedes contagiar si una garrapata infectada te pica.

Esto afecta la piel y se propaga hacia las articulaciones cursa principalmente con poliartritis en el perro (inflamación de varias articulaciones) y sistema nervioso pudiendo afectar a otros órganos en su etapa más avanzada. Produce cuadros de fiebre, anorexia, poliartritis, miopatías y adenopatías. Nuestro animal de compañía puede pasar largos períodos de tiempo sin manifestar síntomas; sin embargo, cuando aparece la fase aguda de la enfermedad podemos apreciar: elevación de la temperatura (40,5°C o más), dolores articulares, artritis (inflamación de las articulaciones), mialgias (dolores musculares), cojeras, aumento del tamaño ganglionar, letargia, anorexia… 

En ciertas ocasiones también puede producirse meningitis, alteraciones del sistema nervioso central y dolores en cuello y cabeza, que se manifiestan con resistencia a realizar movimientos que afecten a estas zonas. Para tratar esta grave enfermedad hace falta un tratamiento con antibióticos durante un mínimo de tres semanas.

Cabeza y boca de una garrapata

PARÁLISIS POR PICADURA:
En los perros es producida por garrapatas del tipo Rhipicephalus, Dermacentor e Ixodes.
Como ya hemos comentado, la saliva de la garrapata posee componentes de efectos neurotóxicos; las neurotoxinas
(holocyclotoxina) que porta el parásito llegan a bloquear la transmisión neuromuscular, lo que de forma clara y evidente puede conducir a la muerte.

Los primeros síntomas se aprecian tras 4-6 días de producirse la picadura: falta de sensibilidad en extremidades, cojeras, incoordinación, dificultad respiratoria, híper o hipotermia, vómitos, problemas cardiovasculares… La muerte suele aparecer tras la parálisis de los músculos torácicos. Desgraciadamente el problema puede surgir tras la picadura de una sola garrapata. En general en todas estas devastadoras enfermedades pueden verse afectados todos perros de cualquier raza, edad y sexo.

Fuente: Clínica Veterinaria Renedo

25 marzo 2018

Así es el duelo de los perros por la muerte de los humanos

Por la tristeza pueden presentar estrés y angustia. Consejos para ayudarlos en esta etapa

Son estrechas y profundas las relaciones entre un ser humano y un perro. Y de repente llega la muerte, de alguno de los dos. Lo más lógico e inmediato es pensar en el duelo de la persona y en la ayuda que necesitará para superar la pérdida de su querido animal de compañía. 

Pero ¿qué pasa cuando el que muere es el humano? ¿Se puede hablar de un duelo por parte del animal? ¿Sienten ellos la partida de esa persona cercana? ¿Necesitan ayuda para superarlo? La respuesta es un sí contundente que según Carolina Alaguna Cruz, médica veterinaria etóloga, pone una responsabilidad adicional en las personas que tienen un perro en casa, ya que en el momento de la muerte de uno de los miembros de la familia deben pensar también en el bienestar del animal. 

"Los perros sienten la muerte de sus humanos, de los integrantes de su familia, y es probable que sea a través de su potente olfato, que es muchísimo más desarrollado que el de las personas”, explica la experta. Y asegura que los perros son capaces de distinguir entre sustancias que segregamos otros animales, incluidos los humanos, y ese tipo de olores hace que ellos pueden discriminar claramente si quien los cuidaba está vivo o muerto. “También tienen la capacidad de saber si estamos raros, si nos pasa algo, de leer muy claramente nuestro comportamiento a través de las sustancias que secretamos. Son muy buenos interpretándonos”. Incluso son reconocidos los casos de animales de compañía que están en capacidad de detectar enfermedades como el cáncer y hasta ‘oler’ la cercanía de la muerte en ancianos, a través de sustancias volátiles que expele el organismo en esas circunstancias. 

Vale la pena recordar aquí las historias de perros que corren detrás del carro fúnebre que lleva a su humano cuidador muerto y que lo persiguen hasta el cementerio y que, incluso, se echan por horas y días al lado de su tumba. “Saben que él o ella está allí, en otro estado, pero allí; y su lealtad los lleva a acompañarlo”, explica la experta.

Sienten y extrañan
El también veterinario Guillermo Rico agrega que, por ser gregarios, los perros tienden a generar unos vínculos muy fuertes con su grupo familiar en donde siempre encuentran un líder al que seguir y respetar. “Y cuando esa persona falta, claramente el animal va a notar su ausencia; ese sentimiento va a ser más grande dependiendo de la relación que tenga con el miembro familiar que falta. Si la persona más importante para el perro es la persona que fallece, evidentemente va a sentirlo más que si es una persona distante”, señala. 

Reitera la etóloga Alaguna, que los animales son seres sintientes, que tienen capacidad de sentir tanto dolor como reacciones físicas de acuerdo con su entorno. “Especialmente los perros y los gatos tienen sistema nervioso central y la capacidad de percibir y sentir emociones como dolor, miedo, ansiedad. Esto está más que demostrado por la ciencia”, asegura.

Adicionalmente, explica que los animales tienen un grado de conciencia (posiblemente más bajo que el de los humanos) que hace posible que puedan percibir ciertas cosas de manera similar a como lo hacen las personas. “Hay estudios que revelan que a nivel de neurociencia y de etología de comportamiento, cuando se tienen ese tipo de emociones en los animales se activan las mismas zonas del cerebro que se activan en los humanos”, agrega.

Para Rico, lo que los animales sienten en esas circunstancias “es un sentimiento de abandono, de desprotección, porque es como si el lobo alfa le faltara a la manada; es terrible para ellos porque sienten que se tienen que reorganizar y encontrar a alguien que supla esa labor”.

¿Cómo ayudarlos?
La veterinaria Alaguna Cruz recuerda una publicación que alguna vez vio y que decía: “Por favor, el día que me muera, dejan que mi perro olfatee mi ataúd para que sepa que estoy muerto y que no lo abandoné”.
Ella asegura que esa posición es muy sensata desde el punto de vista científico “porque los perros a través de su olfato pueden saber que nosotros estamos en otro estado diferente al que ellos conocen y al mismo tiempo pueden llegar a asociar que algo nos ocurrió y que no fue que los dejamos o abandonamos”. Una situación que nos recuerda la famosa película Siempre a tu lado, donde un perro de raza akita, conocido como Hachi, regresa todos los días a la estación del tren en la que vio por última vez a su humano, quien muere repentinamente en la universidad en la que dictaba clases. Como Hachi no lo sabe, regresa todos los días a la misma hora a esperar al profesor Parker Wilson, ello representa una triste escena que todos los amantes de los animales recuerdan.(*) 

Para la experta es deber de las personas que siguen en el entorno del animal proveerles tratamiento si lo necesitan. 
“Si el animal está muy deprimido tras la ausencia de su humano y presenta estrés y angustia, y eso afecta su parte física porque deja de comer o no tiene energía, es necesario consultar y darle tratamiento”, acota Alaguna.

Pautas para ayudar a los perros.
-Lo ideal es procurar que el animal conserve su rutina diaria. -Que salga, haga ejercicio, que mantenga sus hábitos de alimentación y que haga cosas nuevas.
-Si por su tristeza y la de su animal usted le permite quedarse en casa, eso podrá reforzarle su comportamiento de tristeza.
-No lo consienta en exceso porque el perro puede asociar que está bien mostrarse triste para ser mimado.
-Es importante que alguien más en el entorno familiar asuma el papel de líder y de humano cuidador del animal.
-Si nota cambios extremos en el comportamiento del animal, consulte con un especialista.
-Recuerde siempre no humanizar a la mascota. Es un animal.
Fuente: El Tiempo / Tatiana Munévar


(*) Esta película está basada en la historia de Hachiko, plasmada en una película anterior (Hachiko Monogatari).

En el siguiente link podemos ver todo sobre Hachiko:
https://rukatrewa1.blogspot.com.ar/2013/03/hachiko.html



24 marzo 2018

Efectos a largo plazo de la infección por parvovirus canino


Qué sucede en cachorros que han superado una parvovirosis

Un grupo de veterinarios alemanes se planteó analizar las posibles consecuencias futuras a nivel gastrointestinal en perros que habían sufrido una infección por parvovirus.La causa más prevalente de enteritis canina aguda es el parvovirus canino. Este virus causa un daño grave de la barrera intestinal. En cachorros, además, también puede afectar a las células del miocardio que conduce a una insuficiencia cardiaca aguda y, en muchos casos, a muerte súbita en las primeras ocho semanas de vida.



Aunque se ha especulado que los perros podrían desarrollar trastornos crónicos después de sobrevivir a la infección por parvovirus, hay muy pocos estudios publicados sobre las implicaciones a largo plazo de la parvovirosis. El objetivo de este estudio* fue evaluar si los perros que habían sobrevivido a la infección por parvovirus tuvieron un mayor riesgo de desarrollar una gastroenteritis crónica, una dermatitis atópica o una enfermedad cardiaca.

Se seleccionaron perros tratados de parvovirosis en la Clínica de Medicina de Pequeños Animales de la Universidad de Munich, desde julio de 1997 hasta diciembre del año 2013, siempre y cuando se hubiese hecho un seguimiento clínico durante al menos 12 meses. Los propietarios, tanto de los perros afectados como de los del grupo control, completaron un cuestionario sobre la presencia de signos gastrointestinales y cutáneos crónicos, enfermedades cardíacas y otros trastornos potenciales. Se analizaron un total de 71 cuestionarios de perros con infección por parvovirus y 67 de perros control. Los resultados mostraron que, significativamente (P <0.001), un mayor número de perros infectados con parvovirus (30/71) había desarrollado signos gastrointestinales crónicos más adelante en sus vidas, en comparación con perros control (8/67). Por otro lado, no se observaron diferencias significativas con respecto a las enfermedades de la piel (P = 1), problemas cardiacos (P = 0.160) o cualquier otra enfermedad (P = 0.173).

En conclusión, los resultados de este estudio sugieren que los perros que sobreviven a la infección por parvovirus tienen un riesgo significativamente mayor (odds ratio = 5,33) para desarrollar una enfermedad gastrointestinal crónica. Finalmente, los autores destacan que se necesitan más estudios prospectivos para identificar el desencadenante del desarrollo de la diarrea crónica así como posibles estrategias de tratamiento específicas.

*Kilian E, Suchodolski JS, Hartmann K, Mueller RS, Wess G, Unterer S (2018) Long-term effects of canine parvovirus infection in dogs. PLoS ONE 13(3): e0192198. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0192198

Fuente: ARGOS PV

22 marzo 2018

Lenguaje corporal en los perros

Es importante comprender lo que los perros nos dicen con sus cuerpos, no sólo para entender a nuestro propio perro, sino también para predecir lo que están haciendo otros perros.
Hace falta experiencia para comprender realmente el lenguaje corporal de los perros. Observa a tu propio perro y a los de otras personas. Mira a los perros interactuando entre sí. Presta atención a las distintas partes del cuerpo por separado: orejas, colas, ojos, labios, pelos, la postura general. ¿Puedes determinar algunos comportamientos según ciertas actitudes corporales?




Seguro de sí
Signos: postura erecta (erguida), cola hacia arriba, cola que se mueve en forma lenta, orejas hacia arriba o relajadas, mirada directa, relajado, pupilas contraídas.




Miedo o preocupación
Signos: Postura más baja, cola hacia abajo, o "entre las patas", cola que se mueve en una forma rápida y frenética, girar la cabeza hacia otro lado o mirar hacia el otro lado dejando verse lo blanco del ojo ("ojo de ballena"), pupilas dilatadas. A menudo los perros ladran por miedo, como una forma de mantener distancia entre sí mismos y aquello que los asusta, especialmente si están encerrados o amarrados.
Los perros que están asustados a menudo muestran parados los pelos del lomo (pelos de punta), normalmente entre los hombros y hasta la cola. Esto no necesariamente indica agresión, sino que el perro se encuentra en alto sentido de alerta. A algunos perros se les ponen los pelos de punta más fácilmente que a otros.




Dominancia
Posturas de dominancia: colocarse sobre otro perro, mostrarse más alto, colocar el mentón o una pata sobre los hombros de otro perro, aceptar en forma calmada que otro perro lama sus labios, mirar fijamente. Algunos perros dominantes y seguros de sí, pueden girar sobre sus espaldas mostrando sus panzas, como una forma de tranquilizar a un perro más tímido o sumiso, o como invitación a jugar. Se mostrarán relajados al hacer esto, y normalmente mirarán al otro perro a los ojos.
A veces, montar a otro perro es un signo de dominancia, pero no siempre. Este comportamiento muchas veces mal entendido puede ser usado por un perro de más bajo rango para demostrar que es "amigo" de un animal de más alto rango.


Sumisión
Posturas de sumisión: incluyen cabeza y cuerpos hacia abajo, permitir que otros perros se muestren más grandes que ellos o que les pongan sus cabezas sobre los hombros, lamer los labios y las esquinas de la boca de otro perro, alejar la vista de otro perro, girar sobre sus espaldas y alejar la cabeza y la mirada del otro perro, con la cola entre las patas.
Entre perros, las jerarquías se mantienen y se demuestran de forma muy casual, y casi siempre son los miembros sumisos quienes lo hacen. Los miembros con rango más alto raramente muestran su autoridad, a menos que no estén seguros de si mismos. La mayoría de las demostraciones, y casi todas las peleas que se deben al rango, las protagonizan los miembros de rango medio o inseguros de sí mismos.




Juego e invitación al juego
El juego entre perros es muy similar a cosas serias tales como pelear, cazar, o reproducirse, por lo que los perros tienen formas ritualísticas muy desarrolladas para demostrar que sus intenciones son pacíficas y para divertirse. El juego entre perros a menudo se inicia por una invitación a jugar, tal como una "reverencia" o levantar la patita (especialmente entre cachorros), y es una manera que parece decir "si te muerdo, te monto, o te persigo, no va en serio, es sólo para divertirnos, ¿sí?"
A pesar que los perros juegan en forma bastante brusca, en general están bastante relajados, sus labios cubren sus dientes. Los perros a menudo ladran como parte del juego, normalmente en un tono más agudo que el ladrido del mismo perro debido a miedo o como advertencia.
A veces los perros se montan jugando. A menudo están excitados, pero no en una forma sexual, y parece ser una forma de vincularse. Ocasionalmente es para mostrar dominancia, pero no siempre. Algunos perros montan perros de más alto rango como forma de encontrar su lugar en un grupo que es mucho más complicado que una jerarquía lineal.



Señales de estrés
Los perros pueden estresarse en situaciones de frustración o miedo (incluso durante una clase o aprendiendo algo nuevo). Busca signos típicos de estres: sacudirse, gemir, orinarse, orejas hacia atrás, pupilas dilatadas, respiración rápida con la esquina de la boca retraída, cola hacia abajo, cuerpo más bajo, transpiración a través de los cojinetes de sus patas, rascarse, un repentino interés en olfatear, bostezar, parpadear, lamerse los labios o la nariz o estirar la lengua hacia adelante, desviar la mirada, o girar la cabeza hacia el otro lado, sacudir el cuerpo.
Los perros frustrados a menudo ladran (vemos esto muy frecuentemente en "peleas a través del cerco", cuando dos perros en lados opuestos de una cerca se ladran mutuamente; otro ejemplo común son los perros en un refugio que ven a otros perros pasar por delante; los perros con correas que deben pasearse a menudo ladran por la frustración).


Señales de calma
Turid Rugaas, un especialista noruego en comportamiento canino, señala que los perros, como animales de jauría, tienen formas altamente desarrolladas para evitar y resolver conflicto y agresión. Los perros, por lo tanto, utilizan señales de calma para reducir el estrés en ellos mismos y en otros con quienes interactúan, incluyendo seres humanos. Las señales de calma incluyen bostezar, desviar la mirada, lamerse los labios, moverse lentamente, moverse en círculos, olfatear el piso, hacerse los "distraídos", sentarse o echarse.  Nota que la mayoría de éstos son el lenguaje opuesto que la atención que se encontraría en una interacción agresiva.



Agresión
Las señales de agresión incluyen: cuerpo y piernas rígidas, gruñidos, cabeza hacia abajo, orejas pegadas hacia atrás cerca de la cabeza, ojos entrecerrados y sin pestañar, a veces veremos los labios levantados mostrando los dientes, pelos de punta (a lo largo del lomo, especialmente sobre los hombros y la grupa), la cola completamente estirada, y mirada fija e intensa (las pupilas pueden estar completamente dilatadas o completamente contraídas!)



Cómo reaccionar
Cuando observes a tu perro interactuar con otros, la regla general es que dejes que los perros decidan qué es apropiado y qué no lo es. Olfatearse la cola, jugar rudo, ladrarse al oído, montarse, y otras cosas que los perros hacen serían inaceptable en la compañía de humanos, pero es comportamiento canino perfectamente normal.

Pero, si ves que lo que tu perro hace molesta, asusta, o enoja a otro perro, es tu responsabilidad   hacer algo al respecto. A menudo, distraer a tu perro llamándolo o salpicándolo con algo de agua es suficiente (esto último es una llamada de atención, no un castigo). Si tu perro está demasiado excitado, llévalo a unos metros de la acción para que se calme un poco. Nuevamente, esto no es un castigo, es un "tiempo fuera" para calmarse.

Si ves que tu perro se la pasa encontrándose con "perros agresivos" que lo quieren morder, deténte a considerar las acciones de tu perro. ¿Tu perro está molestando a otros? ¿Está ignorando las señales de calma, o las indicaciones que el otro perro no tiene interés en interactuar?
Si concluyes que tu perro te está "protegiendo", piensa que tu perro te considera como un recurso valioso al que debe proteger, como un gran hueso. En su mente, tú le perteneces.


Bibliografía: Stacy Braslau. www.wagntrain.com
Fuente: Fernando Borcel- Proyecto Mascota




18 marzo 2018

United Airlines: Tres incidentes con perros en una semana

En medio del escrutinio tras la muerte de un perro en un compartimento superior y el caso de otro can que fue enviado accidentalmente a Japón, United Airlines reconoció el viernes su tercer error relacionado con animales en una sola semana. Un vuelo fue desviado a Akron, Ohio, el jueves luego de que la aerolínea se diera cuenta de que una mascota había sido cargada por error en el avión, dijo a CNN la portavoz de la aerolínea Maggie Schmerin. 

El vuelo 3996 llevaba 33 pasajeros de Newark, Nueva Jersey, a St. Louis, pero la mascota debía volar de Nueva Jersey a Akron. United le dijo a CNN que el animal no identificado fue "entregado a salvo a su dueño". United dijo que ofreció una compensación a todos los pasajeros como resultado del desvío. La aerolínea declinó ofrecer detalles sobre la compensación. Esta semana hubo otros dos errores relacionados con animales cometidos por United Airlines.El martes, un pastor alemán de 10 años llamado Irgo fue enviado a Japón cuando en realidad su destino era Kansas, en Estados Unidos. En lugar de Irgo estaba un gran danés que se suponía debía ser enviado a Japón.Irgo se reunió con su familia el jueves. 


United emitió una disculpa después de descubrir que había cambiado los perros. El lunes, un bulldog francés murió en un vuelo de Houston a Nueva York luego de que un asistente de vuelo de United le dijera a sus dueños que colocaran al perro, dentro de su transportador, en un compartimento superior. Jonathan Guerin, portavoz de United, dijo que la pasajero indicó al asistente que el perro estaba en el transportador, pero que el asistente "no la escuchó o la entendió, y que no colocó a sabiendas al perro en el compartimento superior". El incidente provocó críticas en redes sociales e incluso un senador estadounidense exigió una explicación a United.

Fuente: CNN

16 marzo 2018

Sea el líder de su perro



Los perros como grupo y como individuos necesitan tener y seguir a un líder. El dueño de un perro debe ser ese líder del grupo y ambos necesitan conocer sus roles. 
Aquí hay información sobre esos roles.

Cerca de los seis meses de la edad, la mayoría de los perros han alcanzado una etapa adolescente torpe (algunos perros no alcanzan esta etapa hasta su segundo año.) En esta etapa, todo lo que usted le ha enseñado a su cachorro parece haber sido olvidado: Él ni siquiera piensa en obedecer las órdenes más sencillas como el sentarse o ir cuando se lo llama.