30 octubre 2016

A lo largo de la historia siempre hubo gente buena que extendió la compasión y solidaridad a todos los seres sintientes.


Trabajadoras de National Air Raid Precautions Animal Committee, trasladan un perro herido hacia un hospital veterinario. Inglaterra, año 1940.

29 octubre 2016

Después de cinco años perdido, finalmente regresa a casa

Ohio, EE.UU.
Afortunadamente, para una familia de Indiana que había pasado por la tragedia de perder a su perro, llegó la oportunidad de vivir ese reencuentro. En el Condado de Adams, Ohio, The Human Society of United States pudo rescatar, de circunstancias terribles, a 166 perros y gatos. Muchos de ellos habían sido abandonados y dejados atados en algún lugar en las calles.

Entre los perros enfermos y heridos había un gran Labrador color chocolate, muy juguetón, que alguien había encadenado cerca de una propiedad y se descubrió que  pertenecía a una familia de Indiana. 

“Como parte del protocolo, escaneamos a los 166 perros y gatos buscando algún microchip y descubrimos que el Labrador se llamaba “Chuckie” y que una familia de Indiana lo había extraviado cinco años atrás”, añadió un miembro de Human Society.
 

Pero... ya han pasado cinco años, ¿acaso será posible que Chuckie recuerde a sus antiguos dueños después de tanto tiempo? La Organización se encargó de preparar el reencuentro, pero nadie estaba seguro de qué sucedería…

Video:

20 octubre 2016

Perros de carga

Más allá de los perros de tiro de trineos, que todos conocemos (Alaskan Malamute, Siberian Husky y otros perros esquimales), antiguamente usaban a los perros, de cualquier porte, para el transporte de cargas.
 

Eran utilizados para transportar leña, verduras, repartir leche, correo y toda clase de mercaderías. Niños y hasta personas grandes llevaban los nobles animales. Incluso se utilizaban como ambulancia para el transporte de heridos y enfermos. 
Las imágenes a continuación son de fines del siglo XIX y comienzos del XX.





















Fuente: cparama.com

18 octubre 2016

Cáncer en perros



Los perros, igual que los humanos y otros animales, son susceptibles de padecer esta enfermedad.

Esta patología se caracteriza por la proliferación descontrolada de células. Este crecimiento produce exceso de tejido que se conoce como tumor o neoplasia. Aunque la sola mención de esta enfermedad provoca en nosotros sentimientos negativos, hoy en día y con los avances médicos actuales, el cáncer ya no es una sentencia de muerte para nuestros amigos. De hecho, el cáncer es la enfermedad crónica con más posibilidades de curación. 



Hay muchos tipos de cáncer que pueden curarse sin que dejen secuelas. En otros casos podremos medicarlos de forma que los síntomas mejoren y aumente tanto su calidad de vida como el tiempo de la misma. Lo más importante para poder enfrentar esta enfermedad es que la conozcamos bien y en profundidad. Esto nos ayudará a desprendernos de viejos tabúes y prejuicios para poder enfocar el proceso de manera más positiva y ayudar mejor a nuestro perro. 

En términos generales al comienzo de esta enfermedad, las células, por decirlo de alguna manera, se "olvidan de morir" y crecen sin parar, volviéndose destructivas y atacando los tejidos y las partes del cuerpo en las que crecen. Las células “normales” del cuerpo tienen un periodo de vida limitado, a su muerte son sustituidas por otras nuevas y exactamente iguales. 

Con las cancerígenas ocurre lo contrario, se reproducen de forma desorganizada y caótica, independientemente de la necesidad de células nuevas. Existen, aproximadamente cien tipos de cáncer diferentes y cada uno se comporta de forma única una vez que aparece. 

Cada tipo tiene un nombre científico/médico específico que se refiere a su tejido de origen, unido a una terminación. Oma, que significa que es benigno, o Carcinoma/Sarcoma que nos da a entender que es maligno. Por ejemplo, Linfosarcoma. Esta palabra nos informaría de un tumor maligno de las células linfáticas, mientras que un Basioloma, es un tumor benigno de las capas basales de la piel. 

Cuando las células cancerígenas se agrupan forman tumores, que se catalogan en benignos o malignos. Los benignos, están formados por células anormales que se dividen lentamente y que no invaden los tejidos próximos, aunque pueden presionarlos si alcanzan un gran volumen. Por esto, pueden producir alteraciones estéticas o funcionales pero no por ello el animal corre peligro. 

Los malignos son los que sus células se dividen rápidamente y son capaces de invadir y destruir tejidos próximos. El proceso es muy agresivo y puede tener graves consecuencias, ya que estas células destruyen a las sanas y toman su lugar, perdiendo el tejido su función o el órgano afectado. En algún tipo de cáncer, las células anormales son capaces de liberarse del tumor original, que se denomina tumor primario y viajan a través de los vasos sanguíneos o linfáticos, hasta alcanzar otros órganos en los cuales continúan dividiéndose, formando nuevos tumores. Estos tumores secundarios reciben el nombre de metástasis. En algunos casos este tumor secundario es más peligroso que el originario ya que suelen alojarse en órganos vitales. Otra de las características de los tumores malignos muy agresivos es que representan un crecimiento ramificado, de forma que pueden volver a salir de nuevo aunque los hayamos extirpado previamente. Esta reaparición se denomina recidiva.

Pero, ¿por qué surge? ¿Qué es lo que activa a estas células a que se comporten así?

 
La raíz del problema todavía sigue siendo una incógnita. Sí se sabe que las células cancerígenas tienen alteraciones en su material genético, convirtiendo esa célula normal en otra defectuosa capaz de dividirse de manera anárquica. Hay algunos tipos de cáncer en los que se han identificado los factores capaces de desencadenar esta transformación, pero son muy pocos. Las radiaciones solares, por ejemplo, pueden provocar un tipo de tumor denominado, carcinoma de células escamosas en la piel de las orejas o la nariz de los gatos de capa blanca. 

Otro ejemplo lo tendríamos en los tumores mamarios, que se producen por efecto de ciertas hormonas que se generan durante el celo sobre las células de la mama. Sí es cierto que el cáncer aparece o incide más en los perros que en los humanos, mientras que en los gatos no es tan común.

Hay una correlación entre la edad y el riesgo a sufrir un cáncer. Actualmente, nuestras mascotas, debido a la mejora en su calidad de vida y a su alimentación, son más longevas. Mejoras que van aparejadas a unos mayores avances de la medicina veterinaria, y sobre todo a los estrechos lazos afectivos que unen al perro con su dueño. Por lo tanto, al ser mayores y vivir más años, la aparición de cáncer es más frecuente. 

También es cierto que hay razas con más predisposición a padecer distintos tipos de cáncer:
-Bóxer, Golden Retriever, Dogo, Mastín, San Bernardo.
 

Manifestaciones:
 

Cada tipo de cáncer tiene síntomas diferentes. Los tumores externos, podemos verlos o detectarlos cuando acariciamos al animal, pero los internos no son tan fáciles de reconocer, hay veces que carecen de síntomas externos o que podamos percibir hasta que ya están muy avanzados. Muchos tipos producen síntomas poco específicos y podemos creer que es más propio de la edad que cualquier otra cosa, ya que no está tan activo, se cansa más, está más delgado…

La Sociedad Americana del Cáncer ha desarrollado una lista con los diez síntomas principales que lo pueden producir.
 

-Bultos anormales que crecen.
-Heridas que no cicatrizan.
-Pérdida de peso.
-Sangrado por cualquier orificio.
-Mal olor.
-Dificultad al comer o tragar.
-Rechazo al ejercicio.
-Falta de apetito.
-Cojeras persistentes.
-Problemas o dificultad al respirar, defecar u orinar.

Cuanto antes se detecte la enfermedad, más altas son las probabilidades de cura o remisión.
Si tenemos a un perro de raza determinada con cierta predisposición a padecerla, estaremos atentos. Por ejemplo, sabemos que los perros de razas grandes son proclives a tener un cáncer de huesos. Si somos propietarios de un mastín y lo vemos cojear, no dudaremos en llevarlo al veterinario, una vez tengamos claro que la cojera no se debe a que haya pisado un objeto punzante o se haya clavado algo que le impida andar con normalidad.

Tipos de cáncer más comunes en perros.
 

-De piel.
-De mama.
-Tumores en cabeza y cuello.
-Linfoma.
-Cáncer testicular.
-De huesos.

Otra de las cosas de la que no podemos olvidarnos, es de hacerle chequeos anuales. Cuanto más viejos estén más recomendables son este tipo de revisiones. Debemos aprender a vigilar a nuestras mascotas, por si le aparecen bultos o deformaciones, así como los cambios en el carácter o comportamiento. Es bueno que no nos alarmemos, puede ser que el síntoma no tenga nada que ver con un cáncer, pero en última instancia quien debe valorarlo siempre es el veterinario.
 

Para concretar el grado y posible tratamiento, el veterinario deberá realizar una serie de pruebas siguiendo el protocolo que este tipo de enfermedad requiera. El punto fundamental del diagnóstico es la identificación del tipo exacto de tumor. Para ello se le hará una biopsia que se mandará a un laboratorio especializado, en caso de que la clínica carezca de él. Después de realizar el diagnóstico con esta pequeña muestra que le hemos sacado, el veterinario decidirá cual es el tratamiento más adecuado a seguir.
 

Entre ellos estará la extirpación completa, o bien necesitará más pruebas para terminar de valorar el alcance de la lesión, radiografías, ecografías… Estas últimas se emplean para localizar tumores que se encuentran en el interior del organismo y para evaluar la extensión, es decir, buscar metástasis. Es muy común que pida hacer radiografías de tórax para estudiar la imagen de los pulmones, ya que son órganos en los que las células cancerígenas se asientan con mayor frecuencia procedentes de tumores que están en otras partes. La ecografía, además, permite guiar al veterinario para obtener biopsias de tumores internos.
Cada tipo de cáncer evoluciona de manera distinta en cada animal. Su veterinario le dirá el pronóstico a corto o medio plazo.
 

Hay tumores, que se pueden tratar de manera muy agresiva, logrando en algunos casos la curación. Pero hay casos en los que se presentan metástasis y no pueden curarse debido a que están muy diseminados. En estos últimos sólo se podrán ofrecer tratamientos paliativos que le darán mejor calidad de vida aunque no lleguen a curarse. Pero no debemos desanimarnos ni ser derrotistas, hoy en día con los avances que hay en el campo médico, nos permiten llevar a buen puerto este tipo de enfermedades. En general existen tres formas de contraatacar al cáncer: la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. A veces los tratamientos serán una combinación de alguno de estos tres.

Cirugía. 


Es lo más habitual y la única que puede proporcionar la curación. La extirpación no sólo será del tumor en sí, se le quitará un perímetro mayor del que abarca el tumor para prevenir. Si son tumores malignos muy agresivos puede ser necesario realizar una cirugía denominada radical, en la que eliminarán también los órganos y tejidos situados debajo del tumor.
 
Radioterapia. 


Aquí se trata el cáncer con Rayos X y otro tipo de radiaciones, dirigidas directamente al tumor. Requiere un equipo muy caro por lo que no hay muchos sitios donde podamos tratarlo de esta manera.

Quimioterapia


Forma de tratamiento que emplea medicamentos que destruyen las células tumorales. Algunos de ellos pueden administrase en forma de pastillas por vía oral, pero en la mayoría de los casos es a través de una inyección.

La quimioterapia sola es muy eficaz en determinados tipos de tumores, como los linfosarcomas, sin embargo en otras ocasiones se combina con tratamiento quirúrgico.
Tiene efectos secundarios, pero son muchos más leves que en las personas ya que las dosis empleadas son menores y los animales las toleran mucho mejor. Generalmente, con este tratamiento no se curará la enfermedad, pero sí controlaremos su crecimiento, paliaremos los síntomas y mejoraremos la calidad de vida de nuestra mascota. 


Hay otras formas menos conocidas y todavía en fase experimental, como son la hipertermia, fotodinamia, terapia genética… que con el tiempo y sin que pasen muchos años, se podrá oír hablar de ellas, serán otras técnicas más a tener en cuenta. Hay casos en que la enfermedad está tan avanzada que no hay tratamientos posibles.

Fuente: perros.com


16 octubre 2016

Ser un perro


En "Being a dog" (Ser un perro), Alexandra Horowitz, científica de investigación en el campo de la cognición canina y autora del éxito de librería "Inside of a dog" (Dentro de un perro), descomprime el misterio de la visión del mundo de un perro como nunca se había hecho.



En este nuevo libro explica cómo los perros perciben el mundo a través de su más espectacular órgano: la nariz. Y además la forma en que los seres humanos podemos poner a trabajar de manera sorprendente nuestro poco utilizado sentido del olfato. Para un perro, no hay tal cosa como "aire fresco" pues cada soplo de aire está cargado de información. De hecho, lo que un perro de rastreo, por supuesto, pero también cualquier otro perro, todo lo que sabe sobre el mundo proviene en su mayoría a través de su nariz.

Con sus perros Finnegan y Upton, Horowitz se embarca en una búsqueda para dar sentido a los olores, con la combinación de un viaje personal "de oler" y la ciencia improbable detrás de los poderes olfativos del perro. Revela la biología espectacular del hocico del perro, y habla con otros investigadores cognitivos y expertos sobre el tema en todo el país, quienes  incluso intentan entrenar su propia nariz. 



Horowitz trata el tema del olfato, tanto canino como humano, desde un sorprendente, novedoso y fascinante punto de vista. Como llegamos a entender la complejidad del mundo que nos rodea desde la nariz canina, Horowitz cambia nuestra perspectiva de los perros para siempre. 


Los lectores al terminar este libro tienen la sensación de que han olido "como en una cuarta dimensión", al liberarse de las limitaciones humanas y comprenden los olores como nunca antes y sienten fugazmente, ser un perro.

Fuente: Simon & Schuster

06 octubre 2016

Misterios de los bigotes del gato


Los bigotes de los gatos son pelos rígidos muy sensibles que suplen la falta de visión cercana y le ayudan a explorar el territorio y comunicarse.


Los bigotes de los gatos no solo son atractivos y una de las características sobresalientes de la anatomía felina. Son también una potente herramienta de comunicación animal que le sirve para cazar, explorar el territorio y hasta para expresar sus emociones. Este artículo revela algunos de los secretos mejor guardados o menos conocidos de los bigotes de los gatos, entre ellos: cuántos tienen, de qué manera suplen la mala visión cercana de este animal, por qué ayudan al felino antes de entrar en un hueco estrecho y cómo los utiliza para moverse incluso en la oscuridad.


1. ¿Cuántos bigotes tienen los gatos?

Los gatos tienen entre ocho y doce bigotes móviles a cada lado de su nariz. Aunque con excepciones —algunos tienen más, otros menos—, esto significa que en total cada felino cuenta con entre 16 y 24 vibrisas (en lenguaje técnico) en esta zona de su cara.
 

Estos bigotes son diferentes al resto de los pelos que cubren el cuerpo del animal. "Los bigotes del gato son pelos muy rígidos con una importante función en su sentido del tacto, ya que actúan como receptores", explica Ángela Prieto, de la Universidad Complutense de Madrid, y autora del estudio 'Los bigotes del gato'.


2. Los bigotes del gato: no solo bajo su hocico
 

Este tipo de pelos rígidos o vibrisas, sin embargo, no solo se encuentran bajo el hocico del felino. También pueden localizarse encima de los ojos, en la barbilla e incluso en la parte posterior de las patas del gato. 
Las vibrisas felinas, además, no son unos pelos cualquiera. "Los bigotes del gato se insertan a una profundidad tres veces mayor que el resto del pelaje", asegura esta experta, y están dotados de células sensitivas en su base, que los hacen sensibles a casi cualquier movimiento que ocurre cerca de ellos. "Estas cualidades explican que los bigotes de los felinos sean un órgano muy especial y uno de los más desarrollados de estos animales", añade Prieto.
 


3. Los bigotes del gato le ayudan a "ver" de cerca
 

Los gatos tienen problemas para ver los objetos cercanos, a menos de 30 centímetros, pero los bigotes les ayudan a crear la imagen en 3D que necesitan.
Los ojos de los gatos, al igual que los de muchos carnívoros cazadores, se han especializado en localizar presas a distancia. Esto explica que los ojos felinos hayan evolucionado para enfocar hacia delante y a cierta distancia.
Esta cualidad, sin embargo, implica alguna dificultad a nuestros peludos amigos: los gatos suelen tener problemas para ver con nitidez los objetos más cercanos. 



"Los felinos tienen dificultad para enfocar objetos que se encuentran a menos de 30 centímetros de sus ojos", explica el veterinario experto en gatos John Bradshaw, autor de 'El sentido del gato' (Cat sense, Allen Lane, 2013).
Por fortuna, sus bigotes parecen decididos a salir en su ayuda. "Para compensar estas limitaciones de visión cercana, los felinos han aprendido a girar sus bigotes hacia delante y a captar estímulos táctiles que, cuando llegan al cerebro, les proporcionan una imagen en tres dimensiones muy detallada de lo que tienen en frente", explica este científico.



4. Los bigotes sirven al gato para explorar, incluso en la oscuridad

Consecuencia de su alta sensibilidad, los bigotes del gato funcionan como una alerta temprana de lo que ocurre a su alrededor. "Las vibrisas sirven para avisar al animal de que algo se aproxima a su cara; de este modo pueden eludir choques contra paredes u obstáculos y evitar acercarse a objetos que podrían dañar sus ojos o cara", añade el veterinario Stanley Coren, de la Universidad de Vancouver.Esta asombrosa capacidad se torna muy relevante en determinadas situaciones, entre ellas, durante sus escarceos nocturnos, en caso de despiste, así como durante sus largas horas de sueño, en las que el gato baja la guardia ante posibles peligros.


5. Bigotes de gato, ¿entraré en este agujero?

La longitud de los bigotes del gato coincide con la anchura de su cuerpo, por eso le ayudan a saber si entrará o no en un espacio reducido. La longitud de los bigotes del felino coincide por lo general con la anchura aproximada de su cuerpo. Esta regla no funciona cuando un gato padece sobrepeso, pero sí sirve para hacerse una idea de la importancia de estos rígidos pelos. "Los bigotes le ayudan a saber si cabrá o no en un agujero determinado, puesto que la longitud de las vibrisas felinas son más o menos del ancho de su cuerpo; por eso, estos pelos le ayudan antes de entrar en un espacio estrecho", explica la Asociación de Protección Animal de Missouri. De este modo, los bigotes son una especie de regla natural para el felino, con la que estimar si un espacio es demasiado reducido para entrar en su interior. 


¿Cómo lo hacen? "Lo normal es que un gato explore con su cabeza el espacio antes de decidirse a entrar en él, que trate de meter su cabeza y sacarla como paso previo a introducir el resto del cuerpo", explican estos expertos. De nuevo, en caso de felinos con sobrepeso, esta eficaz regla peluda natural puede fallar, y dejar al gato atrapado en un hueco que, a pesar de la aprobación de sus bigotes, resultó ser más estrecho que su cuerpo
 


6. Bigotes de gato: ¿qué dicen?
 

Los bigotes de los felinos, además, cumplen una función importante como herramientas de comunicación. ¿Cómo? La posición de los bigotes del gato dice mucho sobre su estado de humor.
Unos bigotes felinos relajados indican que el animal está tranquilo. Por el contrario, las vibrisas se desplazarán hacia delante cuando está en alerta. ¿Y si los bigotes del gato se aplastan contra sus mofletes? Esta será una señal de que nuestro peludo compañero está enfadado o asustado.

Fuente: Erosky Consumer | Eva San Martín

05 octubre 2016

Perros surfistas

Huntington Beach, California, USA.
Unos 2500 seguidores se congregaron en las soleadas playas de Huntington Beach, California, para la "8° Surf City  Surf Dog", una insólita competencia de perros surfistas.



Dueños de animales de todas las razas y pesos se dieron cita para esta octava edición del concurso destinado a recaudar fondos para entidades benéficas.


La competencia incluyó a unos 65 animales con pesos que variaron de 9 a 27 kilos. Hubo también dos categorías muy populares: una donde los dueños podían surfear con sus mascotas, y otra de dos perros juntos en tándem.


Los animales fueron evaluados teniendo en cuenta varias habilidades, desde cuánto tiempo se mantenían en pie hasta la seguridad que mostraban arriba de la tabla. 


Aunque algunos perros tuvieron que ser animados por sus dueños para lanzarse al agua, otros se mostraron ansiosos por internarse en el mar. A algunos también se les colocó chalecos salvavidas para que se pudieran mantener seguros a flote en caso de caer al agua.


Fuente: lanacion.com.ar

03 octubre 2016

El síndrome braquicefálico


Un riesgo para los perros de hocico chato

Los ronquidos excesivos de un perro chato pueden alertar de que sufre el síndrome braquicefálico, que ocasiona graves problemas respiratorios al animal. Las razas de perros de cara aplastada, con hocicos chatos y pliegues faciales, necesitan ciertos cuidados especiales. Los rasgos de estos animales pueden acarrarles problemas respiratorios y les hacen más vulnerables a sufrir un golpe de calor. El llamado síndrome braquicefálico agrupa al conjunto de anomalías respiratorias que pueden sufrir los perros chatos. Detectar a tiempo el problema es clave para evitar problemas mayores. 


No todos los perros chatos tienen por qué padecer el síndrome braquicefálico, aunque la particular anatomía de estos animales de cara aplastada les hace propensos. Las razas más predispuestas a sufrir problemas respiratorios debido a la particular fisonomía son: Bulldog, Carlino, Boxer, Pequinés, Bulldog francés, Boston terrier y Shi tzu. La peculiar anatomía del perro braquicefálico, de hechura chata y pliegues en la cara, impide el flujo normal de aire a través de su hocico y laringe. 

Los huesos de la cara de estas razas están muy comprimidos. La estructura ósea del hocico también se acorta y se estrecha. El aire, en consecuencia, cuenta con menos espacio para acceder a los pulmones del perro. El estrechamiento de los orificios nasales no es la única peculiaridad de los perros chatos. Su tráquea, más estrecha de lo habitual, agrava sus problemas respiratorios. Todos estos rasgos especiales pueden provocar en el animal dificultades respiratorias. A la vez que le hacen más vulnerable a determinados imprevistos, como el golpe de calor.


Paladar blando más largo

Que los huesos de la cara se estrechen y acorten en un perro braquicefálico no implica que todos los órganos lo hagan. El paladar blando, que separa la parte posterior de la cavidad nasal y la boca, no siempre se reduce en la misma proporción que los huesos. Y esta desproporción, obstaculiza la entrada de aire, el paladar blando se extiende hacia la parte posterior de la garganta y pueden bloquear parcialmente las vías respiratorias. 

Los ruidos extraños al respirar y los ronquidos excesivos son señales de alerta

"Aunque algunas razas braquicéfalas tienen el paladar blando corto en proporción con el acortamiento de los huesos del cráneo, muchas tienen el paladar blando elongado, desproporcionado, que estorba a la faringe", explica el veterinario Marcelo Cando. 

Cuando el perro respira, el aire hace vibrar al paladar elongado. Para el veterinario, este movimiento repetido del paladar golpeado por la entrada del aire es comparable al que realiza una batidora. El paladar elongado actúa como una batidora, de forma que el paladar convierte la saliva del perro en un tipo de merengue, que tiene que ser expulsada.
La presencia de espuma blanca en la saliva del perro puede ser un síntoma de que el perro sufre el síndrome braquicefálico. Y es motivo suficiente para realizar una visita a su veterinario. 

Una orquesta de ronquidos

Una particularidad del perro braquicefálico es que hace ruidos extraños al respirar. El golpeteo del paladar, en caso de perros con el paladar blando alongado, añade más variedad de sonidos a la orquesta de ronquidos que caracteriza al perro braquicefálico. Los ronquidos desmesurados y los cortos periodos sin tomar aire mientras duerme son otros avisos a tener en cuenta. En casos extremos, el animal puede perder la consciencia, sufrir desmayos y el interior de sus labios tornase de un color azulado

El veterinario Jan Grabe explica que el síndrome braquicefálico está detrás de algunas muertes prematuras que sufren las razas chatas de perros. 

"¿Cuántas veces hemos escuchado que un perro Bulldog francés ha muerto joven de modo repentino?", se pregunta Grabe. "Los fallecimientos suelen atribuirse a un ataque cardíaco, pero la causa es que las vías respiratorias han estado cerradas demasiado tiempo", añade. "Suceden cuando el perro está excitado, hace ejercicio o hay un exceso de calor".
 

Menos ejercicio y evitar el calor

La respiración dificultosa del perro braquicefálico implica que llegue menos aire a los pulmones, y por lo tanto, menos oxígeno a su sangre. La anormal escasez de oxígeno en la sangre hace aconsejable algunos cambios de hábitos, como frenar la actividad física intensa.

Los perros eliminan la mayor parte del exceso de calor a través de los pulmones. Pero, en este caso, la capacidad pulmonar está reducida y su mecanismo para perder temperatura no es tan eficaz como en el caso de otras razas. Esto explica que las altas temperaturas, el estrés o la simple excitación causen una dificultad respiratoria, que se agrava con la obesidad. El síndrome braquiocefálico está detrás de algunas muertes prematuras que sufren las razas chatas de perros

Da igual que el perro respire fuerte debido al calor, al ejercicio o motivado por la simple excitación: el estrés resultante es el mismo. 
Subraya por su parte el veterinario Marcelo Cando: "La mayoría de los dueños de perros chatos saben la tendencia que tiene su mascota a sobrecalentarse. Sin embargo, pocos conocen que cuando el perro fuerza su respiración, es capaz de provocar el colapso progresivo de sus vías respiratorias. Este deterioro puede incluso matar a un perro con problemas crónicos de este tipo".
 

Una pronta visita al veterinario puede ayudar a combatir la enfermedad que, en ocasiones, precisa una operación quirúrgica de los orificios nasales y del paladar blanco elongado.
 

Consejos

—Use un arnés en lugar del collar. Facilitará la respiración de su perro chato.

—Evite el calor excesivo y la falta de humedad ambiental. 

—Los perros braquicefálicos se ventilan peor; mantenga los orificios nasales de su mascota limpios de mucosidades.

—Limite el ejercicio físico de su perro cuando hace calor; un perro braquicefálico puede padecer intolerancia al ejercicio.

—Lleve agua para los largos paseos. Su perro es más susceptible al golpe de calor.

—Vigile el peso de su perro.

—Acuda pronto al veterinario ante cualquier síntoma, respiración ruidosa, ronquidos excesivos o presencia de espuma blanca con la saliva.


Fuente: Erosky Consumer | Eva San Martín