01 julio 2015

Los perros pueden morir por consumir marihuana


Cuando nuestra mascota ingiere Marihuana, le provoca una intoxicación que puede ser mortal. 



El efecto del cannabis es muy peligroso para los perros ya que su principio tóxico es el THC (D-9-Tetrahidrocannabinol) –sustancia causante de los principales efectos psicotrópicos– y puede tener consecuencias realmente devastadoras en una mascota a partir de los 3 gr ingeridos por Kg de peso del animal. 

Además de los efectos alucinógenos, la capacidad motriz del animal puede verse severamente alterada ya que la acción estimulante de la dopamina  se ve totalmente inhibida, dificultando que pueda moverse y desplazarse.




El consumo de Cannabis para usos terapéuticos es legal en varias ciudades de Estados Unidos, como California o Colorado, entre otras. Esto aumentó el número de perros que deben ser tratados por intoxicación. Por lo general, los animales ingieren en forma accidental alimentos como pasteles o galletitas que contienen esta planta o alguno de sus derivados.

También están los que se comen los cogollos secos de marihuana con Cannabis  que guardan sus dueños. Una investigación publicada en la Revista de emergencias y cuidados intensivos veterinarios de Estados Unidos concluyó que, entre 2005 y 2010, se multiplicaron por cuatro los casos de perros que debieron ser tratados en Colorado. 

Una de las autoras del estudio, Elisa Mazzaferro, le explicó a la BBC que el número de intoxicaciones registradas en ese estado creció exponencialmente tras la legalización de la marihuana medicinal. "Antes en el área de Denver tratábamos anualmente a unos cuatro o cinco perros. En los últimos años los casos han ido aumentando a medida que se han ido abriendo más dispensarios (puestos de venta de marihuana)", señaló Mazzaferro. 
El equipo examinó los casos de 125 perros que fueron tratados en dos centros veterinarios. Dos de los animales fallecieron. 

Por suerte, la mayoría de los casos son tratables, según los expertos consultados por la publicación británica.

Ahora, ¿cómo se puede reconocer a una mascota intoxicada?
Los síntomas más comunes son falta de coordinación, temblores, pupilas dilatadas, vómitos, letargia (sueño profundo y relajación muscular), incontinencia urinaria y cambios en el ritmo cardíaco.
Para las intoxicaciones leves se recomienda poner al perro en un lugar con poca iluminación a la espera de que se le pasen los efectos, que suelen ser visibles entre 30 y 60 minutos después de que se haya ingerido la marihuana. Si el caso es más grave, es necesario llevarlo a un centro veterinario. Los especialistas aconsejan que, al igual que debe hacerse con los medicamentos, quienes consumen marihuana la guarden en un lugar seguro. Así, evitarían posibles accidentes con su mascota. 

Perros con síntomas de intoxicación por Cannabis

Cannabis sativa (cáñamo o marihuana) es una especie herbácea de la familia Cannabaceae, con propiedades psicoactivas. Es una planta anual originaria de las cordilleras del Himalaya, Asia. Los seres humanos han cultivado esta planta en el transcurso de la historia como fuente de fibra textil, aceite de semillas y alimento (generalmente, con variedades de bajo contenido en THC, llamadas cáñamo). Se ha utilizado durante miles de años como planta medicinal — con registros escritos que datan de 2737 a.C.3 —, como psicotrópico y como una herramienta de carácter espiritual. Su fibra tiene usos variados, incluyendo la manufactura de vestimenta, cuerdas, textiles industriales y papel. El aceite de sus semillas se puede usar como combustible y en la preparación de alimento para el ganado. 
Marihuana es un término genérico empleado para denominar a los cogollos de esta planta, que son sus flores femeninas; y al hachís (su resina), extraído del procesamiento de los tricomas glandulares, mayoritariamente asociados a las flores femeninas, que sintetizan y acumulan altos contenidos de cannabinoides.

Fuente: foyel.com


Un caso reciente:
Como se observa en el vídeo, Loki se encuentra bajo los efectos de la droga y no puede controlar ni siquiera su propia lengua. Según narraron sus dueños, el animal hurgó en la basura donde había restos de unas galletas de arroz con marihuana (rice krispies) y se los comió. Los jóvenes estaban realmente asustados por el estado del perro, aunque tras hablar con un veterinario y relatarle que había sido poca cantidad lo consumido por Loki, se tranquilizaron. 
Solo debían pasar unas horas para que el perro se recuperase. Afortunadamente así fue.