02 mayo 2015

Alergias en los perros


La Atopía (dermatitis por inhalación), alergia que resulta de la inhalación de polen, polvo o moho, etc.; es junto con la alergia a la picadura de las pulgas la causa más común de alergia en los perros.

Síntomas:
– lamerse las patas
– frotar la cara contra una alfrombra
– rascarse el cuerpo
– infecciones en los oídos (que pueden convertirse en crónicas)
– pérdida de pelo


Una mascota que sea alérgica a algo lo demostrará a través de su piel. Algunos lamerán sus patas hasta que estas se irritan; las patas son el único lugar donde los perros tiene glándulas sudoríparas y éstas se inflaman por las alergias. También pueden frotar la cara contra la alfombra o el sillón, intentar rozar los costados de su cuerpo contra muebles, etc.
 

También se producen infecciones del oído porque las glándulas sobreproducen cera como una respuesta a la alergia. Las lesiones de piel por alergia se producen usualmente porque el mismo perro se muerde o rasca. A veces hay pérdida de pelo. La piel puede estar reseca, roja o grasosa dependiendo del perro. Es muy común que se produzcan infecciones bacterianas secundarias debido a estas lesiones de piel que ellos mismos se hacen.
Las mascotas comunmente son alérgicas a: los árboles, pasto, polen, telas como lana o nylon, materiales de plástico o goma, comida o aditivos, productos lácteos, ácaros y por supuesto a picaduras de pulgas, insectos, etc. Las moléculas a las cuales los perros son alérgicos se llaman alérgenos. El cuerpo responde a esos alérgenos.

La razón por la cual estos alérgenos causan picazón en la piel es porque, simplificando, los alérgenos “inhalados” (ATOPÍA) , “ingeridos” (ALERGIA ALIMENTICIA) o “adquiridos por contacto” (DERMATITIS DE CONTACTO), hacen que el sistema inmune produzca una proteína llamada IgE (Inmunoglobulina E). Esta proteína se fija en ciertas células de la piel. Cuando estas células se combinan con la proteína IgE responden a los alérgenos, liberando químicos irritantes como la histamina.



Factores genéticos
Recuerden que las mascotas deben estar expuestas durante un tiempo a los alérgenos para que la alergia se desarrolle aunque hay excepciones como las reacciones a las picaduras de insectos que son inmediatas.
Pero generalmente el cuerpo del perro debe ‘aprender’ a reaccionar a un alérgeno. Esto es algo ‘aprendido’ por el sistema inmune que es genéticamente programado y pasado de generación en generación en varias razas. 


Las alergias son muy comunes en ciertos Terriers como el Scottish, el East Highland White, Cairn y el Pelo duro; también son frecuentes en el Lhasa Apso y en razas más grandes como los Setters, los Retriviers y los Dálmatas. También están bien documentadas en Pugs, Shnauzer Miniatura y Bulldog Inglés.

Es frecuente que las alergias comiencen a desarrollarse entre el año y los tres años de edad. Como muy tarde pueden comenzar entre los 6 y los 8 años, pero en el 80% comienzan antes. A medida que el perro es mayor usualmente se desarrollan alergias por causas adicionales y la respuesta a cualquier alérgeno es más severa.



Diagnosticando alergias:
Enfrentado a un perro que se rasca y a un dueño frustrado, es muy fácil para un veterinario apurarse y así errar en el diagnóstico. A veces los veterinarios toman el camino más fácil y ametrallan al animal con varios medicamentos diferentes con la esperanza de que al menos alguno haga efecto y los signos desaparezcan. Si el perro cesa de rascarse, el pelo comienza a crecer y el dueño puede dormir en paz… todo paracería estar bien pero la alergia puede volver. 

La mayoría de las alergias son por inhalación (ATOPÍA) y se dan según la estación del año al menos las primeras veces. El perro puede ser alérgico a cierto tipo de polen que está en el ambiente por tres semanas. Este caso es fácil de sobrellevar. No importa con qué se trate al perro, él se recuperará en 4 semanas. En los casos en que la alergia sea suave pero la
piel irritada se haya infectado con bacterias, se deberá usar un antibiótico de amplio espectro que elimine el organismo infectante y la piel volverá a su apariencia casi normal aunque el tratamiento no haya sido dirigido directamente contra la alergia.



Un diagnóstico definitivo para una alergia y para determinar exactamente a lo que el animal es alérgico puede hacerse solo en estas tres formas:
1. testeo de sangre o intradermal
2. eliminar del ambiente y de a una, cada cosa que pueda causar alergia
3. respuesta a una terapia



Esto último no es tan exacto pero usualmente muestra el resultado más rápido para el perro y es el más satisfactorio para el dueño. Un excelente ejemplo de esto puede ser el perro que es alérgico solo al polen de los árboles.
Cada año, en el mismo mes el perro comienza a lamerse las patas, rascarse o frotar su cara contra alfombras, sillones, etc. El veterinario elige tanto una tableta como una inyección que suprimirá la alergia por 4 semanas aproximadamente. El perro vuelve a la normalidad y solo debe esperar hasta el próximo año para tener el mismo problema. El veterinario mirará el archivo y repetirá el tratamiento y para los ojos del dueño tendrá nivel de genio.
 

Pero desafortunadamente, las cosas no siempre son tan simples o salen tan bien. Es extremadamente importante que encontremos qué alérgenos hacen reaccionar al perro para poder ayudarlo realmente.
Los testeos (sangre o intradermal) son la mejor forma de tener un diagnóstico positivo para la ATOPÍA (dermatitis por inhalación). Cuando se puede identificar el alérgeno el perro puede recibir una inmunoterapia adecuada.





Tratamiento:
Alrededor del 90% de las mascotas alérgicas pueden ser controladas efectivamente con los siguientes tratamientos. Algunos perros pueden requerir solamente un suplemento de ácidos grasos o un simple cambio en su dieta para mantener sus alergias bajo control, pero algunos otros puede que necesiten incorporar muchos o todos de los siguientes tratamientos para que se hagan efectivos. Veremos tratamientos opcionales para tres tipos de alergia.
 

Recuerde que muchos animales pueden tener alergia a más de un alérgeno y pueden tener ambas alergias, la atopía y la alimenticia.
La ATOPÍA es por lejos la causa más común de alergias en perros y también ocurre en gatos. Muchas de estas mascotas sufren de intensa picazón. Otras pueden mostrar solo signos suaves de alergia y en estos casos los tratamientos para piel seca, infecciones de la piel o alergia a picaduras de pulgas, pueden resolver estos problemas.


Prevenir la Atopía:
Esto puede ser muy importante en el manejo de la atopía. Mientras que puede ser imposible eliminar completamente los agentes ofensivos, muchos pueden ser reducidos con un mínimo esfuerzo de parte del amo. Para prevenirla, los agentes ofensivos deben ser identificados con un testeo de piel intradermal.
La prevención no es un tratamiento en sí pero se usa conjuntamente con otros tratamientos.


Terapia local:
La terapia local consiste en shampoos y enjuagues y soluciones locales para la picazón. Esta terapia ofrece alivio inmediato pero de corto término.
Se recomienda bañar los perros atópicos al menos una vez cada dos semanas con un shampoo hipoelergénico. También se pueden usar shampoos de hidrocortisona. Estos últimos ofrecen alivio. Son los más prácticos para tratar picazón localizada. Las cremas son generalmente usadas en las patas y entre los dedos y los sprays en el abdomen u otras partes con poco pelo.
Estos productos no se absorben mucho en la corriente sanguínea y cuando son usados con moderación no crean efectos a largo plazo o problemas asociados a los esteroides orales o inyectables.


Acidos Grasos:
Los ácidos grasos han sido recomendados durante años para mejorar la calidad y el brillo del pelo. Recientemente una nueva investigación ha mostrado que son también muy beneficiosos en el tratamiento de alergias en perros. Hay gran variedad de ácidos grasos incluyendo el linoleico (Omega 6) y linolénico (Omega 3). Los ácidos grasos trabajan en la piel ayudando a reducir la cantidad y los efectos de la histamina que es liberada en respuesta a las alergias. No todas las mascotas alérgicas responden a los ácidos grasos. Algunas muestran mejorías, otras tienen una cura completa y otras no muestran ningún cambio. La mayoría de los perros necesitan tratarse con ácidos grasos diariamente y por muchas semanas o meses para mostrar una mejoría significativa. De todos modos son muy seguros y tienen poquísimos efectos secundarios. Los estudios demuestran que cuando se usan los ácidos grasos conjuntamente con otros tratamientos como antihistamínicos los efectos pueden enlazarse y el resultado es mejor. Por su seguridad y efectividad deberían suplementarse ácidos grasos en todo tratamiento para la atopía.

Biotin (Biotina):
Es una de las vitaminas del complejo B. Muchos estudios han demostrado que los perros que sufren de piel seca, seborrea y urticaria mejoran notablemente cuando son suplementados diariamente con biotin. Se usa frecuentemente en combinación con los ácidos grasos. Es muy seguro y no tiene ni efectos secundarios ni toxicidad.

Antihistamínicos:
Los antihistamínicos son ampliamente usados tanto en humanos como en animales. La mayoría de los usados en la medicina veterinaria son antihistaminicos que fueron elaborados para uso humano. Se ha probado que son efectivos para controlar alergias en un 30% de los perros y en un 70% de los gatos. Cuando son usados como parte del tratamiento que incluye ácidos grasos y prevención, el porcentaje de respuesta es mayor.
Cada animal responde en forma diferente a cada antihistamínico diferente. Por eso a veces deben usarse varios de ellos hasta encontrar el efectivo. Todos tienen diferentes dosis y riesgos de efectos secundarios y por supuesto deben usarse bajo la guía de un veterinario. Algunos efectos secundarios comunes incluyen sedación, hiperactividad, constipación, boca seca y falta de apetito. El antihistamínico correcto administrado en la dosis correcta no debería causar efectos indeseables. Para algunos perros con gran picazón una sedación leve puede ser un efecto secundario deseado.

Aspirina:
La aspirina buffer (recubierta) es usada en los perros para controlar el dolor y la inflamación por artritis y otras causas. Además, puede ser usada para aliviar la molestia causada por picazón severa. Parece ser más beneficiosa cuando se usa junto con otro tratamiento. La aspirina para perros debe ser buffer o incluír un antiácido y es mejor darla con una comida completa. Administrada de ese modo es segura y con muy pocos efectos secundarios. 
No debe ser administrada a los gatos ya que para ellos puede ser tóxica.
Inmunoterapia:
 
La inmunoterapia ha sido descripta como el mejor tratamiento para la atopía canina. Es indicada cuando la prevención de los antígenos es imposible de hacer, cuando los síntomas duran más de 4 a 6 meses, y cuando los ácidos grasos y los antihistamínicos no dan resultados satisfactorios.
El animal debe hacerse un testeo de piel intradermal antes de recibir inmunoterapia. Luego de que los antígenos a los cuales el animal reacciona han sido identificados por el testeo, se le administra al perro una inyección comercialmente preparada que contiene los antígenos alterados. Al tiempo el animal ya no tiene sensibilidad a los alérgenos ofensivos. El éxito del tratamiento es del 80%, pero requiere tiempo y dedicación del dueño y del veterinario. Este tratamiento es una excelente opción en casos severos de atopía especialmente en perros jóvenes. 


El testeo y el tratamiento no es demasiado utilizado en la profesión veterinaria pero está ahora ganando popularidad. Si Ud. tiene una mascota que no responde a los tratamientos convencionales considere seriamente este tratamiento.

Fuente: dr.robert.cr