22 agosto 2014

Displasia de cadera en el perro


La Displasia de Cadera (DC) de los caninos es una alteración de la conformación normal de la articulación. (Foto 1 y 2) Si bien la afección es altamente heredable, no es congénita o sea, al nacimiento no está presente. Este último motivo es el que dificulta enormemente su erradicación ya que el criador no puede descartar un animal que será displásico al nacer y solo puede ser diagnosticada fehacientemente a partir de los 3 a 4 meses de edad, momento en el cual el cachorro esta en manos de sus nuevos dueños.

Foto 1: Cadera normal



Foto 2: Cadera con displasia
Foto 3: Cadera con artrosis severa por DC












¿Cualquier perro puede verse afectado? 

Si bien la DC puede afectar a cualquier perro, de cualquier tamaño, inclusive a animales mestizos, aparece más comúnmente en razas de perros grandes y gigantes, y es precisamente en estos donde la herencia juega un rol importante.

¿Cuáles son la razas más afectadas?  


El Ovejero Alemán, el Rottweiler y el Labrador Retriever son las razas que mayor comúnmente son llevadas al veterinario por problemas de cadera. En alrededor de un 20% de los ejemplares la DC esta presente. Sin embargo, la mayor incidencia está presente en el San Bernardo donde casi el 50% de los ejemplares están afectados. Otras razas con alta incidencia son: el Mastín Napolitano, Golden Retriever, Kuvasz, Pastores Ingleses y Pastor de Berna. Menos frecuentemente el Gran Danés, Collies, Boxer, Setter Irlandés, Bretón, Cocker Spaniel, Ovejero Belga y Dálmatas. Es rara en el Doberman, Samoyedo y Siberiano y prácticamente nula en Galgos. 

¿Cómo nos damos cuenta que nuestro animal sufre DC? 


La enfermedad siempre se desarrolla durante el crecimiento del animal pero los signos clínicos pueden aparecer en esta etapa o cuando son adultos.
Todos los síntomas derivan del dolor y la inestabilidad que se produce en las caderas afectadas. Los cachorros suelen jugar poco, o juegan pero enseguida se echan. Corren con las patas juntas simulando a un conejo. Les cuesta levantarse, principalmente luego de un largo reposo. En animales severamente afectados puede verse desde atrás que sus patas están demasiado juntas y tienen poco desarrollo muscular. Hay animales que caminan encorvados ya que desplazan el peso del cuerpo hacia las patas delanteras. En algunas oportunidades renguean de una pata, generalmente la más afectada, aunque casi siempre la enfermedad afecta a las dos caderas.
En los adultos los síntomas son similares y suelen aparecer luego de los 3 años de edad.


¿Qué debemos hacer si sospechamos que nuestro perro está enfermo?

Obviamente debemos concurrir a nuestro Médico Veterinario de confianza para que lo revise y luego confirmarlo con una placa radiográfica. Esta última sirve también para evaluar el grado de afección de las caderas (Grados de Displasia), generalmente en animales jóvenes, pero en los adultos es probable que por el avance de la enfermedad aparezca lo que se llama artrosis de cadera.(Foto 3)

¿Existe algún tipo de tratamiento?

La DC es una enfermedad que, de no tratarse, avanza indefectiblemente hacia una artrosis severa, que junto a una afección secundaria de la columna vertebral puede terminar postrando al animal.
 

Existen dos tipos generales de tratamientos: el médico y el quirúrgico.
 

El tratamiento médico consiste fundamentalmente en el uso de analgésicos para calmar el dolor y medicamentos que mejoran el funcionamiento articular y son llamados condroprotectores, los cuales si bien no frenan la enfermedad, enlentecen su evolución. El tratamiento médico puede ser aplicado tanto en cachorros como en individuos adultos, teniendo que mantenerlo en mayor o menor medida a lo largo de toda la vida. Es de elección en animales que no pueden ser operados.

El tratamiento quirúrgico hoy por hoy, es indiscutiblemente la mejor alternativa, ya que tienden a cortar definitivamente el problema, evitando la medicación de por vida y produciendo una mejor calidad de recuperación para el animal. Existen cirugías, como la Triple Osteotomía de la Pelvis que se pueden hacer ya desde los 4 meses y que buscan salvar la cadera, evitando que la enfermedad progrese. Por otro lado hay cirugías para displasias severas o pacientes adultos como ser el reemplazo de la cadera enferma con una prótesis total lo que lleva a una cadera totalmente indolora y permite un funcionamiento a pleno, como el de una cadera normal. 

Fuente: dequivet.com.ar/ M.V. Andrés Alvarez
Miembro Iniciador de la Especialidad en Cirugía de Pequeños Animales. U.B.A.
Cirujano Jefe del Hospital Escuela de Pequeños Animales. U.B.A.

Director de la Clínica de Derivaciones Quirúrgicas De.Qui.Vet

Ver también : Displasia de Cadera