10 junio 2012

El sueño de los perros

¿Quién no se ha parado a observar a su perro mientras duerme? Al igual que nosotros, los perros sueñan. 
El  mejor amigo del hombre no deja de sorprendernos y es capaz de gesticular, ladrar, lloriquear y mover las patas en el transcurso de la noche. Todo el mundo habrá podido ver manifestaciones de este tipo pero… ¿qué hay realmente detrás de ellas? 


Soñar es importante ya que, gracias a este proceso, el perro  podrá procesar la información adquirida y guardar los datos necesarios en la memoria, por eso el buen descanso para él se convierte en una de nuestras preocupaciones prioritarias.


Un perro adulto duerme al día una media de 13 horas. Sin embargo, los cachorros necesitan pasar un 90% de su tiempo durmiendo. Aún así, debemos intentar hacer coincidir su descanso con el nuestro. Es importante que el can se acostumbre a nuestro ritmo de vida, de esta forma evitaremos futuras molestias durante la noche.



¿Qué es la fase REM?


Cuando se acerca la hora del sueño, nuestro perro adoptará siempre la misma postura para dormir, por lo menos, los primeros minutos. Jorge Goldberg, veterinario de Tienda Animal, admite que “la postura más idónea sería echado y con la cabeza dirigida hacia un lado y hacia atrás”. 
A partir de este momento la fase REM (Rapid Eye Movement / Movimiento Ocular Rápido), cobra una especial importancia, puesto que las manifestaciones físicas de nuestro perro se desarrollan en este marco. Recuerda que no debes despertar a tu perro si se encuentra en esta fase del sueño: tiene que hacerlo él solo, ya que la probabilidad de que te muerda por su estado de agitación en ese momento es bastante alta. Se trata de un momento crítico comparable al de un sonámbulo cuando es despertado.

Esta fase ocupa el 25% del tiempo total del sueño y “los cachorros recién nacidos sólo muestran sueño REM de onda lenta cuando tienen dos semanas de edad”, asegura el experto. El proceso siempre es el mismo y en todas las razas se experimenta por igual.

Evaluación del ronquido


Los ronquidos de nuestro can pueden ser muy molestos. Cuántas veces nos hemos llegado a despertar por esos ruidos imprevistos, agudos y desagradables y hemos pensado que algo no va bien. En la mayoría de los casos se trata de algo absolutamente normal, pero hay excepciones donde el ronquido es síntoma de alguna patología.


Cuando el ronquido se da en razas braquicéfalas puede ser signo de varias patologías" , nos aclara el veterinario. Las razas con estrechamiento de las vías respiratorias pueden sufrir presión intra respiratoria, causante del irritante ronquido. Si la patología es cardiaca “suele dar signos respiratorios de otro tipo como tos nocturna, disnea e intolerancia al ejercicio, además de otros signos específicos”, concluye el veterinario.

Trucos para el descanso nocturno


Tenemos la obligación de imponer ciertas normas de comportamiento a nuestro cachorro desde su llegada a la casa. Es importante enseñarle y ubicarle un sitio para dormir  porque, si esperamos a hacerlo cuando sea adulto, nuestra tarea se complicaría. Además, no es recomendable cambiar el emplazamiento de su cama continuamente; lo confundirá y acabará echándose a dormir en cualquier sitio.


En general los primeros días de un cachorro en su nuevo hogar pueden ser difíciles a la hora de conciliar el sueño. El echar de menos a su madre o a sus hermanos es algo común y lo mejor que podemos hacer es darle objetos para que se entretenga: peluches, ropa con nuestro olor o incluso un reloj con el fin de que simule el latido de un corazón. Si nuestro perro es de baja alzada, debería dormir dentro de casa. Bastaría con proporcionarle una cesta provista de un colchón o varias mantas colocada siempre en el mismo rincón.



Si el perro debe estar fuera de la casa, bien por falta de espacio, o  porque está destinado a la guarda, lo mejor es una caseta o cucha, que se puede adquirir ya hecha o fabricarla uno mismo y que el perro llegue a reconocerla como suya propia y de nadie más. Será su lugar de descanso y un refugio seguro, además de mantenerlo a salvo de las inclemencias climatológicas. Para el interior de la misma, materiales como piel, plástico o tela pueden asegurarnos un buen aislamiento y protección, lo realmente importante es que se convierta en un espacio reservado y acogedor para tu fiel compañero.


Maneras de acostarse
 
Aunque los perros no nos cuenten sus sueños, sí nos envían claros mensajes a través de la forma en que duermen. Descubre qué nos revelan estas muy corrientes posiciones para dormir:


Boca arriba, con las manos en alto: No te ilusiones creyendo que un perro que duerme sobre su lomo, con las manos colgando en el aire, se siente muy relajado y seguro. Esta posición, por lo general la adoptan los perros cuando necesitan enfriar su cuerpo. Casi siempre, los perros tienen menos pelaje en el vientre, y además, no sudan, como sí podemos hacer los humanos.

Posición fetal, rígida: Un perro hecha un ovillo, con su cabeza curvada hasta tocar su cola, quizá esté bien dormido, pero no puede soñar.


             
Lomo contra la pierna: Un perro que duerme de lado pero recostado el lomo contra ti, en la cama, muestra claramente el deseo de permanecer a tu lado. En otras palabras, en la mente del perro, tú eres el amo omnipotente.

Por la almohada hasta el poder: Los perros que reptan por toda la cama hasta alcanzar la cima de la almohada están demostrando que quieren dominar. En el ambiente salvaje, el líder de la manada duerme donde le place y generalmente lo hace en el sitio más alto. No dejes que el perro duerma en tu almohada. El mensaje que le transmites es que él, y no tú, es el líder de la casa.