01 mayo 2018

¿Por qué los perros de razas grandes tienen una menor esperanza de vida?


Los cachorros de razas grandes tienen una capacidad glucolítica mayor que los de razas más pequeñas. 

Un grupo de investigadores estudió el mecanismo que puede permitir que las razas pequeñas envejezcan más lentamente en comparación con las razas grandes en el contexto del metabolismo celular y el estrés oxidativo. Entre las especies, los animales más grandes tienden a vivir más tiempo que los más pequeños, sin embargo, lo contrario parece ser cierto para los perros: los perros más pequeños tienden a vivir significativamente más tiempo que los perros más grandes en todas las razas. 

Los datos de mortalidad se han utilizado para afirmar que las razas más grandes “mueren jóvenes”, un enfoque propenso a una serie de sesgos inevitables; otros han utilizado modelos matemáticos de la relación entre masa al nacimiento y la masa adulta para obtener conclusiones similares, destacando que las razas más grandes pueden tener una acumulación de daño celular más rápida que les lleva a reducir de forma significativa su esperanza de vida en comparación con las razas más pequeñas. Los datos empíricos que demuestran un mecanismo fisiológico que subyace a estas diferencias aún no se han dilucidado. 

En este estudio (*), se cultivaron células de fibroblastos primarios aisladas de tejidos médicamente descartados pertenecientes a perros sénior eutanasiados y a cachorros de razas grandes y pequeñas. Se comparó el consumo de oxígeno celular, la glucólisis y el estrés oxidativo en esos cuatro grupos para describir un posible mecanismo fisiológico que explicara la disparidad de las tasas de envejecimiento en perros. 

Al parecer, esta es la primera vez que se recopilan datos empíricos para respaldar que la acumulación de daño oxidativo y las diferencias en el metabolismo celular en perros más grandes pueden ser los culpables de su menor esperanza de vida. Para realizar el estudio se cultivaron fibroblastos dérmicos de perros de razas pequeñas y grandes. Se midió el consumo de oxígeno basal (OCR), la fuga de protones y la glucólisis utilizando un analizador de flujo de oxígeno. Además, se midieron las tasas de producción de especies reactivas (RS), contenido de glutatión reducido (GSH), contenido mitocondrial, daño por peroxidación lipídica (LPO) y daño por ADN (8-OHdg). 

Los resultados sugieren que a medida que los perros de ambas tallas envejecen, la fuga de protones es significativamente mayor en perros sénior, independientemente del tamaño. Se encontró que todos los aspectos de la glucólisis fueron significativamente más altos en las razas más grandes en comparación con las razas más pequeñas. 

Se encontraron diferencias significativas entre las clases de edad en la concentración de GSH, y una correlación negativa entre el daño del ADN en cachorros y la esperanza de vida media de la raza. Curiosamente, la producción de RS no mostró diferencias en el tamaño y la edad. Por lo tanto, los perros de raza grande pueden tener tasas glucolíticas más altas y daño en el ADN, lo que sugiere un mecanismo potencial para explicar su menor esperanza de vida en comparación con los perros de razas pequeñas.

(*) Jimenez AG1, Winward J1, Beattie U1, Cipolli W2. Cellular metabolism and oxidative stress as a possible determinant for longevity in small breed and large breed dogs. 

Artículo original : PLoS One. 2018 Apr 25;13(4):e0195832. doi: 10.1371/journal.pone.0195832. eCollection 2018.



Fuente: ARGOS Portal Veterinaria

30 abril 2018

Perro sordo y casi ciego ayuda a rescatar a una niña


Queensland, Australia. (April 23-2018)
Un perro sordo y parcialmente ciego condujo a los rescatistas hasta una niña de tres años que pasó la noche y casi 15 horas perdida entre unos arbustos, informaron los medios locales. 



La policía dijo que la niña, de nombre Aurora, desapareció de la casa familiar, cerca de la localidad rural de Warwick en Queensland, el viernes 20 de abril por la tarde y el perro de la familia llamado Max, permaneció con ella hasta que la localizaron el sábado. Los rescatistas, incluidos los familiares de la niña, la encontraron a casi dos kilómetros (1,2 millas) de distancia de su casa en un terreno montañoso y accidentado, dijo a los periodistas el inspector de la policía estatal de Queensland, Craig Berry. 

La abuela de Aurora, Leisa Bennett, dijo que la niña respondió débilmente a sus gritos, entonces subió corriendo la montaña para localizarla. "Jake Miller, el tío de la niña, vino y me ayudó y cuando llegué a la cima, el perro se me acercó y me llevó directamente hacia donde estaba ella", dijo Leisa. 



Más de 100 rescatistas se unieron a la búsqueda. La pequeña sufrió solo cortes menores y abrasiones. Max, el perro, tiene aproximadamente 17 años, es sordo y parcialmente ciego. 



Por esta heroica acción Max fue designado como Perro Policía Honorario por la delegación local.


Fuentes: wreg.com y okeit.net

29 abril 2018

Día del animal


Ignacio Lucas Albarracín (Córdoba, 31 de julio de 1850 - Lomas de Zamora, 29 de abril de 1926) jurisconsulto argentino y abogado, fue durante más de cincuenta años primer secretario y presidente de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales. En Argentina el 29 de abril se festeja el Día del Animal.

Portada de la revista Fray Mocho, N°122-año 1914

Nació en Córdoba, pero siempre se consideró sanjuanino de nacimiento por el hecho de que su padre, el coronel sanjuanino Santiago Albarracín, vivía refugiado en esta ciudad por razones políticas. Por eso también figura como nacido en San Juan en muchos documentos oficiales. Pariente cercano de Domingo Faustino Sarmiento, estableció su estudio en Buenos Aires y junto a él participó de algunas luchas políticas. Se dedicó a su profesión y no admitió ningún cargo de naturaleza política.

Fue secretario de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales fundada en 1879. Sucedió a Sarmiento como presidente de dicha entidad en 1885, cargo que desempeñó hasta su muerte. Albarracín inició su cruzada contra la doma de potros, la riña de gallos, las corridas de toros, la crueldad en la matanza para faenar animales, el tiro a la paloma, la protección a los equinos de tiro (logrando la obligación de colocarle protección en la cabeza en los días de verano), en fin, un sinnúmero de cosas en las que trasuntaba su amor a la naturaleza.

Fue uno de los propulsores de la Ley Nacional de Protección de Animales (Nº 2.786),promulgada el 25 de julio de 1891. Esta Ley, llamada comúnmente "Ley Sarmiento", es la precursora de la Ley 14.346 de proteccionismo contra la crueldad hacia los animales.

Coincidentemente Ignacio Lucas Albarracín murió de un paro cardíaco en su casa, festejando el Día del animal el 29 de abril de 1926. En diversos sitios figura como pospuesta esa fecha en su homenaje, pero es una mala interpretación; ya que se había empezado a celebrar esa misma fecha años antes.

En Argentina, esta fecha se celebró por primera vez el 2 de mayo de 1908 por iniciativa de Albarracín juntamente con Clemente Onelli, director del jardín zoológico, quienes propusieron realizar en Buenos Aires una Fiesta del Animal. En principio, la celebración se organizó para el 29 de abril de 1908, sin embargo ese día llovió y la fiesta tuvo que ser reprogramada, por esa única vez, para el 2 de mayo.


Ver: Maltrato animal

28 abril 2018

Sigmund Freud y Jofie, su asistente canina


Sigmund Freud nació en la antigua Moravia (hoy Príbor, Checoslovaquia) el 6 de mayo de 1856. Padre del psicoanálisis, muchos de sus coetáneos dirían que era una persona seca, rígida y adusta, pero cualquier perro puede ablandar hasta el corazón más temible.

Su acercamiento al mundo canino fue en su vejez y lo hizo a través de una serie de Chow Chow, hasta el momento de su muerte. En 1928, al poco de cumplir 72 años, apareció en su vida una cachorra de esta raza del norte de China, cuyo nombre fue Lün; aunque no fue su preferida, sí es la que precedió y abrió el camino de su amor por estos perros. 



De vacaciones en la Alta Baviera en una casa de campo en la frontera con los Alpes, Lün tuvo un fatal desenlace. La naturaleza de la cachorra era que pronto tuviera su primer celo, una amiga de la familia que debía volver a Viena convenció a la familia de que lo mejor para Lün era que pasara esa etapa en la ciudad mucho más tranquila y alejada de cualquier macho que la pudiera montar. Pero el día de la partida, en la estación de tren, la perrita se despistó entre la multitud de gente sin que se lograra encontrar su paradero. Cuatro días más tarde se encontró el cuerpo sin vida del can sobre una de las vías del ferrocarril. 

Los hijos de Freud no dejaron que la tristeza se apoderada del médico y fue su hija Anna quien le obsequió con la compañía de Jofie, la preferida. Su amor hacia ella le hizo que compartiera el consultorio junto a amigos y pacientes. Ella desempeñaba un papel protagonista dentro del estudio y Sigmund miraba fijamente la reacción de Jofie cuando aparecía un paciente. Muchas veces se ponía de pie antes de que Freud hubiera acabado la sesión terapéutica, adelantándose a su finalización, cosa que sorprendía siempre al médico. 

Sigmund gustaba decir que los perros tenían una innata capacidad para discernir a aquellos que brindaban amor y los que “donaban” odio, cosa que para los humanos era algo imposible ya que eran propensos a confundir ambos sentimientos. 



En 1926 le confesó al periodista George S. Viereck que padecía un cáncer en la mandibula y de paso decirle: “Prefiero la compañía de los animales a la compañía humana. Son más simples. No sufren de una personalidad dividida. El animal es cruel, salvaje pero jamás tiene la maldad del hombre civilizado. Ésta es la venganza contra las restricciones que esa sociedad les impone... Mucho más agradables son las emociones simples y directas de un perro al mover su cola o al ladrar expresando displacer. Las emociones del perro nos recuerdan a los héroes de la antigüedad. Tal vez sea esa la razón por la que inconscientemente damos a nuestros perros nombres de héroes como Aquiles o Héctor“.

Jofie murió de un ataque al corazón en 1937 ya que su salud coronaria era delicada y Freud y la familia tuvieron un duro duelo ya que fueron siete duros intensos años de estrecha relación. Inmediatamente le obsequiaron otro Chow Chow dorado a la que llamaron Lün II en honor a la primera perrita. Esta parte de la vida de Freud, aquejado de su cáncer, tuvo que pasarla en Londres. 

Tras la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi, la familia tuvo que partir hacia Gran Bretaña y Lün II también les acompañó. Durante seis meses debió soportar una cuarentena aplicada a su perrita. En esa época los animales que arribaban desde otro país (hoy también es algo difícil para entrar en Inglaterra con cualquier animal) debían de separarse de sus familiares para que no pudieran transmitir ninguna enfermedad infecciosa. Si bien se la podía visitar, éstas eran cortas y eso hacía desfallecer a Freud que tenía bastante avanzada su enfermedad. 

Sigmund Freud murió en septiembre de 1939, la necropsia avanzó en una carrera a contrarreloj. En sus últimos días ni siquiera Lün II quería acercarse a él por el hedor que desprendía su mandíbula. Como diría Freud: “Sabe, como todo perro, lo bueno y lo malo. No conoce la hipocresía ni la confusión“.

Fuente: perrosconhistoria.com

18 abril 2018

Sordera en los perros


Un perro sordo es, ante todo, un perro. Puede ser tan juguetón, leal e inteligente como cualquier otro, solo que hay que aprender a llamar su atención de una manera especial porque no puede oír. Si acabas de descubrir que tu perro es sordo o estás pensando en adoptar uno, no te dejes llevar por los rumores que dicen que son agresivos, que no entienden o que no se pueden entrenar. Es posible que haya casos de perros sordos con problemas de conducta, pero esto también ocurre entre los demás perros.

Un perro puede ser sordo debido a un defecto congénito, por una infección crónica en los oídos, por una lesión traumática o por su edad avanzada. La exposición permanente a ruidos muy fuertes y el uso de algunos antibióticos (aminoglucósidos), pueden provocar sordera.



La causa más frecuente es la congénita, en la mayoría de los casos asociada al color blanco en todo o partes del pelaje. Obviamente hay muchos perros blancos o con manchas blancas que escuchan perfectamente, pero ocurre en algunos que falta pigmentación en la piel del oído interno. 

Esto provoca que las terminaciones nerviosas allí se atrofien y mueran durante las primeras semanas de vida de los cachorros, resultando en una sordera. No se puede conocer la pigmentación del oído interno a simple vista, no depende en absoluto del color de las orejas ni de ninguna otra parte del cuerpo. Este defecto se puede encontrar en uno o lo dos oídos; si un oído puede escuchar probablemente nunca te des cuenta del defecto porque el perro se adapta y funciona casi igual que cualquier otro.

Si sospechas que tu perro no puede oír, la forma casera de comprobarlo es provocar un sonido que no produzca ninguna vibración ni agite el aire para que no pueda detectarlo salvo por el oído. Puedes hacer ruido con su plato de comida, una bolsa de galletas, las llaves o cualquier cosa que le interese mucho cuando no está mirando o usar una bocina u otro sonido fuerte cuando duerme. 

También se puede llevar a cabo un test de potenciales evocados, pero esto es costoso y no siempre está disponible. Algunos perros sordos pueden escuchar sonidos muy agudos, como el de los silbatos para perros.

Te preguntarás cómo tratar a un perro sordo. Hay que tener algunas consideraciones. Por ejemplo, cuando te aproximes a él, ponte delante o muéstrale tu mano para que te vea y no se sobresalte cuando lo toques. Si está durmiendo y quieres despertarlo, acarícialo con suavidad o pon tu mano frente a su nariz para que te huela y ten lista una golosina para dársela cuando levante su cabeza. Así será grato para él y no se asustará. Haz esto hasta que aprenda, y luego bastará con unas caricias y algo sabroso de vez en cuando.


Para adiestrarlo aprende cómo hacerlo con perros normales y aplica las mismas reglas para tu perro sordo, solo que además de decir las órdenes deberás usar señas claras para que él pueda ver tu expresión y tus manos indicando lo que debe hacer. Aprende un lenguaje de señas o crea el tuyo propio, pero sé consistente y usa siempre las mismas, pues si no lo haces será muy confuso y tu perro no podrá entender. Si lo llevas a la calle nunca debes dejarlo suelto, así usarás la correa (mejor si es extensible para darle más libertad) para controlarlo. 

En casa puedes llamar su atención golpeando el suelo con tu pie para emitir una vibración o con una linterna o puntero láser. Si está en un jardín puedes arrojarle una pelota (¡sin golpearlo!) o encender y apagar una luz. Es conveniente ponerle una campanita o cascabel para que puedas saber donde está (siempre que se esté moviendo).

Un perro bien entrenado puede aprender unas 20 señas diferentes en un año y hasta 50 en 5 o 6 años, así que sé perseverante y podrás crear un nuevo lenguaje para comunicarte con tu amigo y disfrutar de grandes momentos con él.

Dra. Isabel Iglesias
Fuente: www.tiendanimal.es

13 abril 2018

Reencuentro de dos perros hermanos

Los animales tienen un sexto sentido y casualidades como estas lo demuestran. Dos parejas se encontraban paseando a sus perros por el Pike Market de Seattle (Washington, EEUU) el pasado domingo 11 de febrero cuando de repente ambos perros, idénticos aparentemente, empezaron a correr el uno hacia el otro y entonces empezó la magia. Empezaron a jugar el uno con el otro y se volvieron totalmente locos, como si se conocieran de antes. 




Efectivamente, los dos perros de raza Golden Retriever jugaban juntos tan animadamente por una sencilla razón: eran hermanos y se habían reconocido. Según cuenta la usuaria de Facebook Pam Corvin, que presenció la historia y compartió dicho vídeo en esta red social, cuando comenzaron a hablar ambas parejas se dieron cuenta de que los perros eran hermanos y que habían viajado juntos desde Rusia hace un año antes de ser adoptados. Incluso tenían tatuajes identificatorios que coincidían. 

El emocionante reencuentro duró más de media hora según cuenta Corvin, quien asegura que abandonó la plaza y ambos perros todavía seguían jugueteando. Los dueños también intercambiaron números de teléfonos para futuras quedadas y encuentros. 

La preciosa historia se ha convertido en viral. En tan solo diez días, el vídeo ha alcanzado más de 2.000.000 de reproducciones, ha conseguido cerca de 91.000 reacciones en Facebook y ha sido compartido más de 60.000 veces.
 Fuente: huffingtonpost.es

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